Houston, Estados Unidos | AFP

El comisionado de la Liga Nacional de Football Americano (NFL), ​​Roger Goodell, defendió el miércoles su manejo del escándalo conocido como “Deflategate”, e insistió que sus relaciones con los New England Patriots son normales.

Goodell podría terminar entregando el Trofeo de campeón a la estrella de los Patriots, el mariscal de campo Tom Brady, si New England derrota a los Atlanta Falcons en el Superbowl de este fin de semana en Houston.

Brady fue suspendido por cuatro juegos por Goodell por su participación en el escándalo, surgido a raíz de la supuesta manipulación de la presión de aire de los balones para facilitar el agarre, en la final de la de la Conferencia Americana de 2015.

Brady y el propietario de los Patriots, Robert Kraft, negaron vehementemente los hechos y perdieron una larga batalla legal para revocar la sanción de la NFL.

Goodell, quien fue acusado la semana pasada de llevar a cabo una “cacería de brujas” contra Brady por el padre del jugador, rechazó sugerencias de que la NFL estaba en guerra con los Patriots.

“Te diría que no es nada incómodo para mí”, dijo Goodell en una conferencia de prensa. “Tenemos un trabajo que hacer, y si hay una violación, aplicamos el proceso y la disciplina y llegamos a una conclusión que fue apoyada por los hechos y por los tribunales”.

Fue notable la ausencia de Goodell en el Estadio Gillette, de los Patriots, en Foxboro, durante los playoffs, prefiriendo asistir a los juegos de los Falcons en Atlanta.

Al respecto, negó que su ausencia de Foxboro tuviera algo que ver con su relación con los Patriots.

“Estuve en Boston hace dos temporadas por dos partidos consecutivos de playoffs, igual que en Atlanta este año, eso sucede”, dijo Goodell.

“No tengo ninguna duda de que si quería llegar a un partido de los Patriots y le preguntara al señor Kraft, éste me daría la bienvenida, aunque eso depende de él”.

Kraft dijo esta semana que no sabía si su relación con Goodell sería la misma después del furor por el escándalo.

Goodell, sin embargo, mantuvo que él continuó teniendo una relación cercana con la familia de Kraft.

“Escucha, tuvimos un desacuerdo sobre lo que ocurrió”, dijo Goodell a la prensa.

“Estamos en desacuerdo sobre lo que pensamos que fue la violación, pasamos por un proceso largo, no estuvimos de acuerdo con eso, pero sigo respetando y admirando a Robert y a toda la organización, tengo una relación muy profunda y cercana con ellos”, agregó Goodell, quien expresó su optimismo de que la liga y el equipo podrían superar la brecha que existe entre ambos.

“Ustedes tienen un desacuerdo, encuentran un lugar común y avanzan, no es de carácter personal, algo que sé es lo que a la gente le gusta”, dijo.