En 15 o 21 días podrían empezar a atracar en los muelles de la Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ), los primeros barcos. Así lo dio a conocer el interventor Alexander Aizenstatd, tras informar que la terminal ya cuenta con todos los permisos que las leyes del país requieren para este tipo de proyectos y que los contratos de la empresa no han sido anulados por ningún tribunal.

Además, enfatizó, no existe ninguna ley que diga que es necesario el aval del Congreso para que una empresa empiece a funcionar.

El inicio de operaciones estará a cargo de Aizenstatd y del juez de Extinción de Dominio, Marco Antonio Villeda. Es solamente el interventor bajo la supervisión del juez, enfatizó la autoridad.

“No cambia mucho en la intervención, en el concepto jurídico, salvo que la empresa ya puede generar ingresos, los cuales servirán para pagar los costos de operación y las ganancias se depositarán en una cuenta de la Secretaría Nacional de Administración de Bienes en Extinción de Dominio (Senabed)”, afirmó Aizenstatd.

Tienen dudas

Orlando Blanco, diputado de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), señaló que citaron para este miércoles a Bernardo López, presidente de la Junta Directiva de la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ), para que les explique cuál es la ruta de operaciones que están planteando.

Se buscó la opinión de Anabella Morfín, titular de la Procuraduría General de la Nación (PGN), pero no contestó las llamadas a su teléfono personal. También se gestionó una entrevista por medio del departamento de Relaciones Públicas de la PGN, pero no se concretó.

APM Terminals indicó por medio de un comunicado, que  el inicio de las operaciones de TCQ representa “un gran avance para la competitividad  del país, ya que se convertirá en la terminal de contenedores más grande y eficiente entre Lázaro Cárdenas en México y el Canal de Panamá. Proporcionará beneficios inmediatos a Guatemala y a su gente, lo cual permitirá que el país se convierta en un actor clave en la industria y el comercio internacional”.