Blanca Stalling ya no duerme tranquila desde que su hijo fue enviado a prisión, señalado en el caso de corrupción conocido como IGSS-Pisa. Ahora debe sumar otra pena a su insomnio, pues el jueves 119 diputados votaron a favor de retirarle la inmunidad para que pueda ser investigada por el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), por un caso de supuesto tráfico de influencias donde buscaba una medida sustitutiva para su hijo.

Fueron 119 diputados los que votaron a favor de retirarle la inmunidad a la magistrada.

Esta decisión representa un golpe bajo para la magistrada que se sentía intocable. Nunca imaginó que los diputados le darían la espalda. Aunque por momentos se evidenció un intento por retrasar la votación, los legisladores tuvieron que dar su veredicto.

Solo cinco votaron en contra: Fernando Linares (PAN), la oficialista Laura Franco y los congresistas de Alianza Ciudadana, Armando Escribá, Oscar Chinchilla y Francisco Tambríz.

No sorprende que la tranquilidad esté abandonando a Stalling, quien había construido una carrera en ascenso. Ejemplo de ello es que permaneció 10 años al frente del Instituto de la Defensa Público Penal gracias al apoyo de diputados de distintas bancadas, que años más tarde la llevaron a ocupar una magistratura en la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

Sin embargo, el libreto debió cambiar. La denuncia por tráfico de influencias y las pruebas en su contra hizo evidente que debe ser investigada.Y aunque no hay dudas que algunos parlamentarios intentaron salvarla, la situación se volvió insostenible.

“Vamos avanzando. Lo veo como buen avance, Guatemala debe sentirse satisfecha. Se debe recordar la forma anómala como se eligió la Corte Suprema de Justicia”, declaró la diputada Nineth Montenegro, de Encuentro por Guatemala.

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Otto Molina Stalling fue ligado a proceso por asociación ilícita y cobro ilegal de comisiones. Fue enviado a prisión en mayo del 2015.

Para el abogado Mario Fuentes Destarac, del Centro de la Defensa de la Constitución (Cedecon), lo que ocurre en la CSJ es resultado de las elecciones que se registraron en 2014, las cuales fueron “sumamente cuestionadas”.

“Sin duda estos acontecimientos demuestran que era un proceso que auguraba malos presagios”, subraya Fuentes.

Stalling se suma a los magistrados Vladimir Aguilar y Douglas Charchal – electos en 2014- que están bajo la lupa de la justicia. Aguilar está arraigado mientras que Charchal está en prisión, ambos señalados en el caso de Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ)

Aunque los dos renunciaron, algunos consideran que la dimisión no es una opción para Stalling, ya que su poder y la posibilidad de ayudar a su hijo Otto Molina Stalling, solo lo podrá concretar aferrándose al cargo.

La última carta

Aunque todo parece estar en contra de la magistrada. Se menciona que todavía tiene una carta bajo la manga y es influir en la elección del presidente de la Corte Suprema de Justicia, luego que la Corte de Constitucionalidad ordenara una nueva votación al constatar irregularidades en la integración del pleno que eligió a Silvia Valdés.

Se menciona que Elizabeth García Escobar podría ser la apuesta de Stalling. Este viernes está programada la elección.

Finalmente, la actuación de los magistrados de la CSJ en la elección de su presidente, así como en el desarrollo de las investigaciones contra Stalling, evidenciará si las autoridades están dispuestas a depurar el sistema de justicia.

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