Las Reformas constitucionales al Sistema de Justicia, iniciativa 5179 es una aberración legal.
Como ya lo dije en otro artículo, en la Constitución Política de La Republica de Guatemala en el título II, capítulo I, articulo 4, dice que en Guatemala todos los seres humanos somos libres e iguales en dignidad y derechos; el hombre y la mujer tiene iguales oportunidades y responsabilidades y los seres humanos deben guardar conducta fraternal entre sí.
Pero en estas reformas mal evaluadas quieren hacer una división de justicia entre los indígenas y los no indígenas (reforma al artículo 203) y este gran error toca el artículo 4 de la Constitución que es una artículo PETREO que no puede ser modificado ni con una Asamblea Nacional Constituyente puesto que la ley debe ser aplicada sin discriminación de sexo, raza o credo y que todos los seres humanos somos iguales en dignidad y derecho.
Reformar el artículo 203 sobre jurisdicción indígena atenta contra el Derecho de Igualdad, creando la duda sobre cuál ´´derecho´´ aplicar en situaciones legales.
No podemos permitir los guatemaltecos que nos apliquen 2 tipos de ley, que si en un caso hay una confrontación legal entre un indígena y un ladino, ¿en qué juzgado se va a manejar la causa? ¿Qué tipo de ley se va a aplicar? ¿Cómo se evitará la discriminación?
No podemos permitir que la gente se aproveche de esas cosas y esto lo quieren aprobar de urgencia este miércoles en el Congreso. Yo no estoy en contra ni a favor de ninguna raza, credo o religión, sino de que prevalezca la ley y no permitir que violen nuestra sagrada Constitución.
Que podamos vivir en un estado de derecho, que a ver qué día se hace el milagro de que podamos tenerlo, ya que en Guatemala las leyes se prostituyen al mejor postor, haciendo diferencia entre ricos y pobres, cuelludos y no cuelludos, y ahora indígenas y no indígenas. Yo no estoy de acuerdo con esto, ya que todos somos guatemaltecos sin ninguna distinción.
Ya no pongamos más barreras entre nosotros, suficiente daño causó esa estúpida guerra de 36 años que tuvimos y que todavía parece continuar en diferentes niveles. Ya basta, seamos propositivos, mantengamos la República con sus ideales de igualdad y prosperidad a través del trabajo y la superación personal de cada guatemalteco. Que el Gobierno de Guatemala sea garante de nuestra Constitución y no un cómplice de fuerzas ocultas que siguen provocando confrontación entre hermanos.
De todos es sabido que estas iniciativas de cambio vienen de la CICG y de la Procuraduría de los Derechos Humanos lo cual no es de su incumbencia y quienes no han respetado las consultas hechas en mesas técnicas de diálogo con juristas y grupos de pensamiento, dejando la toma de decisión en nuestros ´´honorables diputados´´ quienes estoy casi seguro que no han ni leído sobre la iniciativa 5179.
Otro gran error es querer desarrollar un ente diabólico y perverso que estaría encima de los 3 Poderes del Estado y que se llamaría El Consejo Nacional de Justicia, el cual tendría como función manejar la justicia de Guatemala por encima de la misma Corte Suprema de Justicia, cuyos magistrados, muchos de ellos con situaciones reñidas a la ley, como la magistrada de apellido de Stalling o el de apellido Charchal, han actuado de forma sospechosa y sesgada.
¿Queremos otro ente burocrático que se trague millones de nuestro empobrecido Presupuesto Nacional? ¿Y que se dedique a quitar y poner jueces a su antojo?
Guatemaltecos, velemos porque no pasen estas violaciones a nuestra Constitución y no se creen estos monstruos legales que en vez de dar una certeza jurídica nos vengan a empobrecer y a separar más.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo