Caracas, Venezuela | AFP |

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, agradeció al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) por las múltiples sentencias favorables a su gobierno en medio del choque de poderes con el Parlamento de mayoría opositora.

“El TSJ ha demostrado su fortaleza en medio de la tempestad de 2016, ha demostrado que no le tiembla el pulso (…) Quiero darle las gracias a la Sala Constitucional y a su presidenta, Gladys Gutiérrez”, dijo Maduro este martes durante la rendición anual de cuentas de la máxima corte.

Con unos 42 fallos que redujeron las facultades del Legislativo a lo largo del año pasado, el TSJ se convirtió en la trinchera jurídica del Ejecutivo, al punto que la oposición lo considera el “bufete” de Maduro.

El año “2016 demostró la fortaleza jurídica, ética, la firmeza, la capacidad de respuesta y la calidad del Poder Judicial para plantarse frente a poderes fácticos y hacer valer la justicia”, indicó el mandatario socialista.

En medio de aplausos de los jueces, Maduro remarcó que el Supremo ha “ido perfeccionándose” para ser “independiente de los poderes imperiales, económicos y de la oligarquía”, y proteger al pueblo.

El gobierno y el Parlamento están trenzados en una lucha de poderes desde hace 13 meses, cuando la oposición asumió el control legislativo poniendo fin a 17 años de hegemonía chavista.

Días antes de que la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) asumiera el control de la Asamblea, la entonces mayoría oficialista nombró nuevos magistrados, que posteriormente declararon a la Asamblea en desacato.

Alegando que el bloque opositor no ha separado formalmente a tres diputados cuya elección fue suspendida por supuesto fraude, el TSJ mantiene esa sanción, por lo que considera nulas todas las decisiones parlamentarias.

En octubre pasado, el tribunal también suspendió el proceso para un referendo revocatorio contra Maduro.

Además, echó por tierra una decisión de la cámara, que en enero declaró a Maduro en “abandono del cargo” al culparlo de la severa crisis política y económica del país.

Gutiérrez, también presidenta del TSJ, reivindicó en su discurso que la Sala Constitucional -responsable de la mayoría de las decisiones contra el Parlamento- “se ha convertido en garante de la estabilidad institucional”.

En tanto, Maduro reiteró que la Asamblea ha sido “inútil, fallida, negativa” y ha incurrido en “delitos contra el Estado”.

“No me temblará el pulso para hacer cumplir todo lo que tengan que decidir para restablecer el Poder Legislativo (…). Pido justicia”, dijo Maduro a los jueces, y manifestó que nunca ha presionado las decisiones de la corte.