Por lo regular muchas personas hablan sobre la importancia de tener una buena imagen en los diferentes ámbitos en los que se desarrollan, sea el político, el empresarial, artístico, deportivo etc, la re de esto es que si es muy importante contar con un estratega de Imagen Publica o relaciones publicas que oriente a través del diagnostico, la planificación estratégica para la articulación congruente  de los mensajes que se desean emitir institucionalmente o individualmente.

Es importante remarcar que las personas somos lo que hacemos y no lo que decimos, sin embargo lo que decimos también es importante porque expresa nuestra intención de postular una serie de características sobre lo que soy, pero por otra parte solamente la reputación que está basada en la experiencia permitirá refrendar que lo que digo es producto de lo que hago, es decir la mejor forma de decir es hacer, pero mientras hago puedo decir lo que quiero hacer.

En este sentido a veces existe confusión sobre el tema de la imagen, ya que esta no se consigue por obra de magia y tampoco por la inversión millonaria en publicidad, únicamente se consigue cuando comprendemos que la imagen es tan solo un reflejo de lo que somos como esencia, de esta cuenta podríamos decir que la imagen es lo que esta de la superficie hacia afuera (percepción), mientras que la identidad es lo que está en la superficie hacia adentro (esencia), esto puede traducirse n la capacidad de transmitir mensajes positivos en la audiencia que logren posicionar que soy por dentro y por fuera.

La identidad está compuesta de una serie de elementos emblemáticos que nos caracterizan como personalidades, como instituciones o corporaciones, por lo regular nosotros deberíamos de preguntarnos ¿Qué necesito que la audiencia conozca de mi? Por lo que es muy importante identificarlo y luego buscar la forma de transmitirlo, estos elementos en los que se basa la identidad son el carácter, la personalidad, los valores y las creencias que forma todo ese cumulo de características que nos diferenciaran de los demás.

En el caso de la imagen es toda aquella comunicación orientada a generar percepciones que tiene que ver con la representación, la asociación, y la construcción de significados para la audiencia que quedaran grabados en la mente de nuestro público hasta que la experiencia les permita corroborar esa imagen, esta se mantendrá o se desestimara por ser r contrario a lo que decía ser. En otras palabras la experiencia de lo que decimos es demostrar que lo hacemos y cuando ambos factores están alineados esto genera una buena reputación porque está comprobado y ratificado, en ese caso la percepción se mantendría intacta y sumaria mucha empatía.

La razón de ser de  una imagen es que está sustentada en una identidad muy fuerte, muy clara sino seria  solamente mentiras infundadas que no sirven para nada porque en determinado momento quedaran al descubierto y esto lo único que ocasionara será una crisis severa de identidad. Así las cosas antes de generar imagen hay que construir identidad para que esta se refleje en una imagen deseada, por tal motivo no podemos concebir la imagen sin identidad, ya que es el principal fundamento que la sostiene, la hace creíble, la dota de significado para que esta genere efecto de aceptación a través de los estímulos  que a su vez se convertirán en sensaciones positivas para el publico objetivo.

La identidad debe trabajarse con las escalas de atributos que se convertirán en nuestras ventajas competitivas y principales diferenciales de otros, en otras palabras nos harán únicos y porque no decirlo inolvidables, porque estaremos presente y posicionados en  la mente de los receptores, es aquí cuando llegamos a un punto de estudio muy importante para comprender la imagen, que es que de ahora en adelante dejaremos de concentrarnos en nosotros mismos como emisores de los mensajes, y nos concentraremos exclusivamente en los receptores para medir los efectos que causan nuestro mensajes en ellos, y poder analizar como reacción a nuestros estímulos y tratar de comprender las sensaciones que le producimos para poder ajustar nuestras estrategias.

La mayoría de las estrategias se concentran en los emisores de mensajes y esto no les permite identificar y reconocer como interpretan los receptores la comunicación y mensajes que establecen los emisores porque suelen estudiarse a ellos mismos que no está mal pero una vez que se desarrolla una estrategia existe la necesidad de medir y recoger el impacto de quienes los recibieron.

La imagen podemos dividirla en el análisis sincrónico para medirla en un momento específico  y diacrónico para medirla en un contexto histórico e evolutivo, pero la imagen siempre será sujeta a diagnósticos que nos permitan definir si la imagen tiene fundamento o solamente s una ilusión sin fundamento, es decir sin identidad.

Todas las personalidades, políticos, empresarios, instituciones y corporaciones que buscan construirse percepciones positivas para construir una buena imagen deben ser conscientes que esta jamás existirá si antes no ha habido una planificación sobre el diseño de la identidad, para demostrar no solamente lo que quiero llegar a ser (visión) sino para demostrar que hago (misión), pero sobre todo demostrar que soy capaz de hacer lo que digo que soy.

En suma la imagen siempre presentará desafíos que hay que vencer, y todo lo que esta en negativo puede pasar a positivo ¿Cómo? Hay un adagio que dice “no podemos cambiar la realidad pero si podemos cambiar la percepción” lo que es es y punto pero la diferencia está en el posicionamiento y esa llave no se encuentra en el producto (personalidad o institución) esa llave se encuentra en la configuración del receptor y el espacio que ocupan los productos en su mente.

Esto tiene que ver con el estudio de la ontología (estudio de la realidad) y con otra disciplina que se llama la Teleología (estudio del ser), dicho en otras palabras en una sociedad sobrecomunicada y saturada necesitamos generar mensajes soibresimplificados

 

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