El juez Juan Carlos Ruano quien acusó a la magistrada Blanca Stalling de querer presionarlo para que beneficiara a su hijo, Otto Fernando Molina Stalling acusado en el caso de corrupción IGSS-PISA, regresó a la Torre de Tribunales este viernes.

Ruano afirmó que como ser humano y por la magnitud del caso tiene cierto temor, pero que en ningún momento la situación lo ha debilitado o pensar en retirarse. “Cuento con medidas de seguridad y medidas cautelares por parte del Procurador de Derechos Humanos”, expresó.

El juez Ruano confirmó que había tomado una licencia de vacaciones y que a partir de ayer jueves regresó para desempeñar su trabajo.