La pasta es tan encantadora que  requiere de pocos  elementos para conquistarnos.

Se acercan las celebraciones por el día del cariño,  se busca agradar a los seres queridos y es por tanto que la pasta resulta una opción ideal porque gusta y además resulta sumamente sencilla de preparar.

La pasta llena de formas, colores, texturas y consistencias es capaz de consentir y agradar a los gustos sencillos como a los  refinados.  Podría decirse entonces que la pasta para quiénes la disfrutamos nos brinda placer en la mesa .

Las opciones son diversas, están las pastas secas o frescas, con o sin huevo, aunque la más común es la que se elabora únicamente con trigo duro y agua. La calidad cuenta, busque la que está elaborada con sémola de trigo duro y seleccione bien para hacer la diferencia al momento de servir.

Se busca espera toda una experiencia gastronómica, a través de la pasta y de acuerdo a los gustos, como puede ser   un fettucini  o cintas o un bucattini, de forma gruesa y ahuecada o un linguine de forma aplanada o como para mi los irresistibles ñoquis. Tome en consideración que cada forma tiene su razón de ser y así brinda distintas sensaciones al comerlas.

Finalmente, así como existen pastas de distintas formas, hay un sinfín de maneras de prepararlas y servirlas. Por consiguiente, la salsa toma un papel primordial, ya que todo en la cocina tiene una razón de ser, aunque como todo está sujeto a la esencia creativa de quién cocina.

Las pastas de forma corta como los fusilli van bien con vegetales frescos o salsas densas y al gratín, las   conchas, con salsas cremosas espesas, ya que por su forma las impregnarán de la mejor manera, las pastas anchas combinan bien con salsas más potentes, y las pastas finas en grosor van bien al pesto o con aceite de oliva y ajo. Podríamos resumir, diciendo que las pastas combinan a la perfección con salsas con base a tomate o crema y  mientras más anchas sean  las mismas, se prepararán con  salsas más densas.

En  fin la creatividad siempre estará presente en la cocina, porque además de las salsas, toman relevancia otros ingredientes como los mariscos, pescados o carnes, entre otros.

Es relevante cocinar las pastas a la perfección para lo que necesitará una olla grande para que pueda verter por lo menos tres litros de agua  por libra de pasta y  cuando hierva, agregar dos cucharadas de sal y la pasta. Evite adicionar aceite, ya que el mismo  impedirá que se adhiera la salsa a la pasta.  Siga las instrucciones del paquete,  controle bien que no vuelva a hervir el agua  y  cumpla con el tiempo estipulado  para que se cocine al dente o en su punto justo. Retire del  fuego inmediatamente, escurra y mezcle con la salsa.  Muy importante, sirva inmediatamente.

Siguiendo estos pasos, disfrutará de una excelente pasta. En esta ocasión comparto una receta de una salsa básica con base a tomate:

Ingredientes

2 libras de tomate maduro

1 cucharada de aceite de oliva

1 cebolla

2 dientes de ajo

½ taza de zanahoria

½ taza de vino tinto

½ cucharada de orégano

½ cucharada de albahaca

1 pizca de romero

1 ramita de tomillo

Sal y pimienta al gusto

Preparación

Hierva los tomates hasta que estén suaves, retire y reserve el líquido.

Remueva la piel de los tomates y presione sobre un colador.

Saltee en aceite de oliva caliente, la cebolla y ajo cortados finamente

Adicione la zanahoria cortada en cubos pequeños.

Agregue los tomates con su jugo.

Vierta el vino.

Condimente con orégano, albahaca, romero, tomillo, sal y pimienta.

Deje hervir y termine la cocción a fuego lento.

Debe espesar.

 

Nota: la zanahoria neutraliza la acidez del tomate, por lo que no se le adiciona la tradicional pizca de azúcar. Sí desea puede incorporar un poco de chile molido.

 

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