El oficio de contar historias es complejo. Sobre todo cuando entre tus ficciones se trata de encontrar a una persona que no conoces,  tu pasado y tú vínculo con un país en el cual naces, pero te hace sentir extranjero.

Ese es Eduardo Halfon, quien está próximo a publicar en España su novela “Duelo”, y quien también espera ver el nacimiento en Guatemala de su primer libro en una reedición del título“Esto no es una pipa, Saturno”, que se divulgará en abril en dos partes: “Saturno”, y “Pan y cerveza”.

Saturno, es un texto acerca de escritores suicidas y la relación de cada uno con su padre, escrito en segunda persona. Es una carta a un padre, que se parece mucho al padre de él, de parte de un hijo, que se parece mucho a Halfon, aunque sin nombrarlos, asegura, en una entrevista concedida al diario el Clarín de Argentina.

Pese a ello, el libro no es autobiográfico, “es tan solo un punto de partida para comenzar a contar una historia”.

Este guatemalteco que ha vivido en varios países y viajado por diversos países, creció en Estados Unidos adoptando el inglés como idioma, pero preservando el español para la escritura. Estudió ingeniería industrial y ha sido profesor de literatura. Tiene orígenes judíos, pero también árabes y a veces  parece varias personas a la vez.

Ha escrito 12 libros de ficción, entre colecciones de cuentos y novelas cortas, en los que el personaje principal y el narrador siempre son un ensayo de él mismo: un tipo con su mismo nombre y sus mismas señas, y la misma búsqueda imperiosa de una identidad que pareciera diluirse en los otros y en ese lector que debe completar las historias.

Su obra ha sido traducida a ocho idiomas, incluidos el serbio, japonés y al croata. En sus reconocimientos destacan la beca Guggenheim, en 2011, y en 2015 el prestigioso premio francés Roger Caillois de Literatura Latinoamericana, que antes han recibido Mario Vargas Llosa, Ricardo Piglia, Roberto Bolaño y César Aira, entre otros.

El Duelo

Es muy extraño tratar de comunicarte con un escritor  por redes sociales, pero más extraño es que te responda. Sobre todo cuando lo hace con tanta naturalidad y como si se tratara de un viejo conocido. “Intentaré contestar todas tus preguntas si mi bebé de cuatro meses me deja”, escribe con amabilidad.

El escritor nace a la vida pública literaria en Guatemala cuando en 2007, fue elegido como uno de los 39 escritores latinoamericanos  menores de 40 años con mayor calidad literaria, hecho que no era desconocido en el resto del mundo pero que acá, sirvió para abrir de par en par las puertas de todas las librerías.

En su nueva obra, Halfon continuará contando sus desarraigos y soledades,  su alter-ego autoficcional, protagonista y narrador seguirá guiando la lectura mediante un viaje por la complejidad social y las escalas de grises.

Nuestra conversación comienza los tintes de despedida cuando tratando de obtener su versión de ciertos fenómenos que están ocurriendo en Guatemala me dice, “ahora en marzo la editorial española Fulgencio Pimentel publicará una selección de mis cuentos” como reforzando la primera pregunta que hice después del saludo.

Luego hubo un silencio en el chat, Leo (su primogénito de cuatro meses) necesitaba atención inmediata y Halfon se la brindó. Intento dar las gracias por el tiempo, pero lo importante es lo importante, sobre todo para un padre recién estrenado.

Al cuestionarle brevemente sobre lo que sigue responde: “esto de escribir es como ser un tiburón, si paro, muero”.