Las autoridades ancestrales de la Municipalidad de Santo Tomás Chichicastenango, Quiché, encabezadas por Tomás Calvo, pidieron al Congreso de la República “no tocar” la justicia indígena y dejar que las comunidades sigan juzgando según las costumbres de sus antepasados.

Luego de agradecer a los organismos del Estado su interés en este asunto y reconocer el trabajo de la fiscal general Thelma Aldana y de Iván Velásquez, jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Tomás Calvo dijo que el derecho indígena, practicado durante siglos, no debe tener injerencia.

Calvo se presentó el lunes ante los Jefes de Bloque del Legislativo para exponer su petición y aunque su participación fue breve, su mensaje fue contundente. El diputado Manuel Conde Orellana fue el único que intentó conocer los alcances de lo expresado por la máxima autoridad indígena de Guatemala.

El parlamentario preguntó cuál era el significado de la petición de “no tocar” la justicia indígena. Calvo reiteró: “Nuestra justicia es de los abuelos, no se toque”.

Bolivia es el espejo

El derecho indígena ha estado presente durante siglos en los pueblos originarios de América y ha logrado resolver conflictos dentro de las comunidades, decisiones basadas en las costumbres y tradiciones heredadas de sus ancestros.

Bolivia es un ejemplo del mensaje que intentó trasladar Tomás Calvo a los diputados. En ese país “se tocó” el derecho indígena y el resultado fue el fracaso. El sistema de justicia de esa nación está en crisis, sin credibilidad y sin independencia.

Algunas causas del fracaso:

Sin consenso

  • Ausencia de consenso para impulsar cambios a la Constitución.
  • El Gobierno utilizó su poder político para forzar las reformas a la Constitución, lo cual contribuyó al deterioro.

Falta de leyes impresas o definidas

  • Solo en el primer año se emitieron 100 leyes y a la fecha ya van 800 nuevas regulaciones para hacer funcional este sistema, que todas formas colapsó.

Políticos se aprovecharon

  • Los políticos encontraron la forma para politizar la justicia indígena y ello también abonó para el fracaso.