En la actualidad, nuestro país se encuentra en un momento crucial en la búsqueda del desarrollo de una sociedad que busca salir del agujero en el que durante mucho tiempo se ha encontrado dividida, y afectando a los menos afortunados, pues nuestro sistema ha funcionado excluyente.

Tenemos que ser conscientes en que la sociedad ha sido polarizada, y eso es lo que no permite que existan discusiones con seriedad y de enfoque de crítico, sino más bien debates de nunca acabar y que no lleven a puntos intermedios sino más bien, dividen  a la ciudadanía.

Por eso es que me permito decir que seguimos siendo una sociedad personalista, en la que solo nos interesa nuestro bienestar sobre el de los demás, siendo este un comportamiento erróneo que solo nos llevará al mismo punto sin que existan verdaderos avances.

Creo que todos somos conscientes que Guatemala necesita cambiar, pero no solo de leyes, sino de actitudes y creo que ese es un paso un poco complejo, aunque sigo creyendo en las personas, en su actitud y bondad porque sé que la mayoría de guatemaltecos somos responsables y sobre todo con una conciencia social inclinada al bien común.

Es por ello que creo que los que provocan estas desavenencias, son aquellos que por algún motivo político partidista, satanizado,  representan solo a  un sector y no son capaces de ser valientes y tomarse en serio su rol y comportarse como ciudadanos dejando por un lado los compromisos espurios y empezando a trabajar para la población.

Necesitamos buscar acuerdos y siempre tener en mente el bien común, ya que solo si tenemos esto presente como sociedad, podremos desarrollarnos porque las reformas a la Constitución deben ser acuerdos entre los sectores interesados y siempre en busca del bien común dignificando y cumpliendo con lo que establecen las normas.

Por eso es que las reformas Constitucionales deben ir siempre encaminadas al bien común y no de intereses particulares, que sean dirigidas para todos, sin crear obstáculos inexistentes de un país tan diverso como Guatemala, reflexionemos que queremos, porque si seguimos en una actitud cerrada no lograremos ningún avance.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo