Muchas de las personas que bloquean las carreteras no van por su voluntad a tapar la ruta, son coaccionados mediante advertencias escritas y un cuidadoso registro de los líderes de cada cantón, caserío, aldea o municipio.

No hay posibilidad de negarse a participar. Primero les imponen una multa de Q100 y luego quedan a expensas de la sanción que darán las autoridades de la comunidad, lo cual puede derivar en el corte del agua o la electricidad, en caso de ser personas particulares.

Pero si es un funcionario público el que se niega a sumarse al bloqueo, entonces su actitud queda registrada y pronto sabrá que es no contar con el apoyo de la autoridad local.

A continuación se presentan dos testimonios, el primero es el caso de un vecino y el segundo de un maestro.

Vecino afectado comenta su caso:

 

Maestro relata cómo ocurre la coacción:

Bloqueos seguirán este miércoles

Mediante conferencias de prensa, autoridades indígenas de Totonicapá, Quiché y Sololá, advirtieron que los bloqueos seguirán este miércoles por tiempo indefinido.

A este paro se sumará la Asamblea Social y Popular, grupo encabezado por Daniel Pascual, quien anticipó que taparán vías en los departamentos y en la capital.

Mientras tanto, el Gobernador de Sololá, Alberto Chumil, indica que no actuarán con fuerza para desalojar a los manifestantes, pues temen y tratan de evitar algún enfrentamiento, y por ello priorizan el diálogo.

Carta enviada a todos los comunitarios

Mediante este documento infuden temor y dan las reglas para la protesta. El punto 10 llama la atención por su ilegalidad, ya que obligan a los servidores públicos para sumarse a los bloqueos.