Un total de 319 pandilleros, incluidos los 23 miembros de la cúpula de la Mara y Barrio 18, fueron trasladados de cárceles para contener la ola de criminalidad y extorsiones ordenadas desde las prisiones, informó este miércoles autoridades del Sistema Penitenciario

“Las acciones son parte de los cambios del SP y la adopción de un nuevo modelo y en respuesta a la ola de delincuencia que se ha generado” en la última semana contra conductores de taxi y autobuses, dijo el ministro del Interior, Francisco Rivas.

Comentó que el traslado de los pandilleros es parte de las estrategias para “retomar el control en los centros carcelarios del país” y evitar así que sigan delinquiendo desde la prisión. “Tenemos claridad que se generan órdenes desde allí para que se cometan crímenes”, afirmó.

Rivas detalló que este miércoles 164 integrantes de la pandilla Barrio 18 fueron trasladados desde el Centro de Detención para Hombres Fraijanes 1, al Centro de Alta Seguridad de Escuintla, conocido como el Infiernito.

Entre los reubicados figuran los 23 miembros de la llamada ‘La rueda del Barrio 18’, la máxima dirigencia de esa pandilla, además de algunos jefes de células y coordinadores.

Uno de los líderes pandilleros amenazó al director del Sistema Penitenciario, Nicolás García, desde el camión en que era trasladado, y afirmó que “el día de mañana vamos a tener el control (de las cárceles) otra vez”.

Los traslados se concretan después de una semana de ataques contra transportistas, que dejaron al menos ocho muertos, entre ellos cinco taxistas y un policía.

Guatemala vive una ola de violencia que en 2016 dejó 5.459 muertos, principalmente por luchas entre cárteles de drogas y la acción de las pandillas que se dedican al sicariato, la extorsión y el narcotráfico.