El ingreso de remesas familiares cerró el mes de enero en US$587.6 millones (unos Q4,318.8 millones), lo que representa un aumento del 22% en comparación con el mismo período del año pasado cuando estas alcanzaron los US$481.9 millones (unos Q3,541.9 millones). Así lo evidencian cifras del Banco de Guatemala (Banguat).

El aumento en el envío de remesas, que son importantes para la economía nacional y para aliviar a poblaciones en situación de pobreza, se registra en medio de temores de deportaciones masivas de guatemaltecos que radican en Estados Unidos (EE.UU.), lo  que de concretarse, reduciría el envío de dinero desde esa nación norteamericana. El año pasado estas alcanzaron los US$7,159.9 millones (unos Q52,625.9 millones), según el Banguat.

De acuerdo con la Encuesta sobre migración internacional de personas guatemaltecas y remesas 2016, elaborado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), y dado a conocer en el mes en curso, “existen aproximadamente 1, 860,287 personas que envían remesas a 1, 574,973 hogares en Guatemala. Esto beneficia a un aproximado de 6, 212,099 habitantes. Del total de personas receptoras, 58.4% son mujeres y 41.6% son hombres”.

El informe da cuenta que desde 2010 la población beneficiada por el envío de dinero desde el extranjero creció 37.8% y que ello representa un incremento promedio anual de 284,000 personas.

La investigación de la OIM determinó que 3, 077,350 guatemaltecos que reciben remesas residen en la zona urbana y 3, 134,749 en la rural. “Esto significa que 49.5% radica en sectores urbanos y 50.5% en rurales. Estos indicadores muestran que se ha incrementado la población del área urbana en el período 2002 – 2016: la Encuesta de OIM del año 2002 reportaba que 38.6% pertenecía área urbana y 61.4% al área rural”, enfatiza el documento.

También resalta que en las áreas urbanas, los tres departamentos con más población beneficiaria de remesas son Sacatepéquez (72.2%), Guatemala (70.3%) y Retalhuleu (66.2%). En tanto, para la zona rural, los departamentos que tienen mayores registros son Totonicapán (71.7%), Chiquimula (71.7%) y Quiché (68.5%).

La encuesta evidenció, además, “que solo el 13.2% de la población receptora de remesas pueden cubrir la canasta básica de alimentos para cinco personas en el hogar que, a octubre de 2016, ascendía a Q3,905. Es decir que un porcentaje de estos hogares, de no recibir la contribución de las remesas, estarían en condiciones de pobreza o extrema pobreza. Únicamente el 1.6% de esta población alcanza a cubrir la canasta vital”.