Roberto Barreda, Otto Fernando Molina y José Manuel Morales, además de estar procesados por actos delictivos, tienen en común el ser hijos de altos funcionarios de Estado, y aún con las enormes diferencias entre cada caso y sus implicaciones, todos ellos podrían ejemplificar algunos de los grandes males de la sociedad, heredados de una deficiente educación y formación de valores desde el seno del hogar.

La expresidenta de la Corte Suprema de Justicia, Ofelia de León, madre de Barreda,  sospechoso de la desaparición de su esposa Cristina Siekavizza, estuvo varios meses en prisión señalada de ayudar a su hijo a encubrir un presunto asesinato y en facilitarle su huida hacia el extranjero. Aunque está en libertad condicional, deberá enfrentar juicio.

Blanca Stalling era reconocida por su influencia en la CSJ. Su paso por el Instituto de la Defensa Público Penal le valió buenos contactos que la llevaron a ocupar una magistratura.

Sin embargo, la suerte empezó a abandonarla cuando Otto Fernando fue enviado a prisión por su vinculación al caso de corrupción conocido como IGSS Pisa, el cual tiene como agravante que con el supuesto mal servicio de esta empresa, se agravó el estado de salud de los pacientes.

Blanca Stalling fue detenida en zona 9.

Sin duda, este caso es una vitrina para exponer lo normal que para muchas personas ha sido utilizar su poder político para enriquecerse primero, y luego, para asegurarse impunidad. Aunque mostró intención de dejar que la justicia tomara su curso, en el fondo buscaba la forma de ayudarlo.

No lo pensó dos veces y decidió hablar con el juez para sugerirle una medida sustitutiva.Nunca imaginó que esa insinuación la llevaría tras las rejas. Primero perdió su inmunidad y fue capturada cuando intentaba burlar a las autoridades. El aura de poder que la había acompañado durante tanto tiempo la abandonó.

Ahora, recluida en la cárcel de Mariscal Zavala, aguarda por el proceso judicial que decidirá su futuro.

El golpe a Jimmy

Desde que asumió el presidente Jimmy Morales ha venido maniobrando para encontrar solución a los problemas del país, pero su inexperiencia y las críticas a su gobierno no se comparan con el golpe que le vino en septiembre del 2016 cuando el nombre de su hijo salió involucrado en el caso de corrupción que llevó tras las rejas a la exdirectora del Registro de la Propiedad, Anabella de León.

Aunque intentó mostrarse sereno y en completo control de la situación, la captura de su hijo y su envío a prisión afectaron en gran manera al mandatario.

El hijo de Jimmy Morales recobró su libertad tras el pago de una fianza.

Es de resaltar que los tres casos también tienen en común que no han llegado a sentencia. Aunque el Presidente es el único que no tiene proceso penal derivado de la actuación de su hijo, la carga moral que representará una posible sentencia, podría afectar en gran manera su gestión, .