Esta semana que transcurrió Guatemala volvió a ser escenario de los mismos sucesos que nos mantienen estancados. Las Reformas Constitucionales siguen sin avanzar y nuevamente fueron postergadas para el próximo miércoles. El artículo 203 referente a la Jurisdicción Indígena fue, de nuevo, el freno del avance de la discusión. Es importante recordar que la esencia de las mismas era transformar el sector justicia y que lamentablemente dicho artículo nos desvía del espíritu de las reformas, es un tema que en lugar de unirnos, nos ha divido aún más.

El problema de seguir retrasando la discusión de las reformas es que pueden verse cooptadas diversos intereses de los partidos políticos y que esto genere cambios en las mismas. Si las reformas se aprueban con enmiendas la próxima semana, esto lleva al posible escenario de que los ciudadanos votemos por cuestiones que nos terminen por dividir aún más en la consulta popular. De no ser aprobadas las reformas, Guatemala perdería esta oportunidad que realmente lo único que buscaba era un beneficio para todos los guatemaltecos, una reforma a un sector tan importante como es la justicia. Lo que realmente preocupa es que la discusión siga prolongándose no por beneficio de los ciudadanos, sino porque exista un interés detrás de la aprobación o rechazo de las reformas.

Más temas se pusieron sobre la mesa esta semana. Representantes indígenas de algunas comunidades bloquearon diversos puntos de las carreteras por dos motivos. El primero, era sobre el reconocimiento de las Autoridades Indígenas a través del artículo 203. El otro es un punto que nos concierne a todos los guatemaltecos, el subsidio a la energía eléctrica. En cuanto al segundo punto, es importante hacer énfasis en que muchas veces las personas que realizan estos bloqueos son movilizadas por influencias externas que no son representativas a las comunidades. Estas movilizaciones se logran a través de advertencias escritas o sanciones que provienen de autoridades de la comunidad.

Además algunas de las comunidades protestaron en contra de las hidroeléctricas exigiendo la realización de las consultas populares. El problema con dichas manifestaciones es que si se logran frenar los proyectos de energía hidráulica causara efectos directos en toda la población, puesto que la cancelación de los mismos podría generar un aumento en la tarifa eléctrica. La energía hidráulica al año 2016 componía el 34.7% del cubrimiento del insumo eléctrico del país, se proyecta que para el 2027 la misma cubra el 46% de los requerimientos de la demanda. Con el no cumplimiento o restricción de un proyecto o contrato, la tarifa se verá afectada inmediatamente.

Por si fuera poco, otros problemas se le suman a la coyuntura del país esta semana. Un barco holandés donde se practican abortos conocido como Women on Waves, arribó en Puerto San José, en el Departamento de Escuintla el miércoles último. El Barco planeaba permanecer en dicho lugar para asistir gratuitamente a mujeres que quieran terminar con su embarazo. El Ejército de Guatemala se manifestó rápido ante dicha situación y anunció que no permitirá que se realicen dichas actividades. Esta medida se tomó bajo órdenes del presidente y comandante del Ejército Jimmy Morales. La decisión se llevó a cabo puesto que el aborto está prohibido por ley en el país y la vida está protegida desde el momento de la concepción en la constitución. El presidente se manifestó de dicha forma puesto que está a favor de proteger el derecho a la vida y el haber permitido dicha situación hubiese sido una violación a la ley guatemalteca, la cual debe prevalecer sobre todas las cosas.

Para finalizar la semana, el viernes último el exministro de gobernación Mauricio López Bonilla y la ex vicepresidenta Roxana Baldetti fueron acusados de narcotráfico por parte de una corte estadounidense y se solicitó la extradición de ambos. La acusación indica que Baldetti y Bonilla importaron cinco kilogramos de cocaína al país norteamericano. La embajada de Estados Unidos en Guatemala se encuentra a la espera de la solicitud formal para enfrentar la justicia del país estadounidense en el distrito de Columbia, en Washington D.C.

Sin duda la próxima semana parece ser aún bastante tormentosa para el país. Existe aún una incertidumbre por la discusión de las reformas, la cual continuará el siguiente miércoles en el Congreso y no puede seguir siendo postergada.