El portal de compras del Estado, Guatecompras, se quedó solo como un sistema informativo que cumple a medias la maratónica tarea de transparentar las adquisiciones con fondos públicos.

El año pasado los concursos adjudicados mediante Guatecompras por los tres poderes del Estado, Corte de Constitucionalidad y Tribunal Supremo Electoral, ascendieron a Q4 mil 388 millones, siendo los insumos hospitalarios y las obras de construcción las más demandadas a tal punto de representar el 60.3% del total.

Las inconformidades, protestas o críticas, por la forma en que se llevó a cabo una compra o contratación, aumentaron en  75.4% en comparación con 2015.

La ausencia de voluntad política, de los gobiernos de turno, para hacerle innovaciones tecnológicas y de contenidos para mejorar la transparencia y fiscalización permite, en buena medida, que los corruptos hayan encontrado la forma de burlar el sistema por medio de la participación de oferentes coludidos, fraccionamiento de compras para evitar la cotización y adquisiciones bajo la modalidad de excepción que permiten la discrecionalidad en las adjudicaciones.

El portal en internet, además, no ha dado el salto de calidad para convertirse en un sistema que eficiente y agilice las transacciones comerciales garantizando a la vez la publicidad de las compras, calidad y el mejor precio.

En una conferencia de prensa, a principios de mes, para anunciar la intención del Gobierno de hacer una transformación tecnológica a Guatecompras, el viceministro de ingresos y evaluación fiscal del Ministerio de Finanzas, Lionel López, reconoció que en la actualidad “no existe un verdadero mercado electrónico” que mejore la celeridad de los procesos de adquisiciones al prescindir del papeleo y otros procesos burocráticos.

El año pasado, según Guatecompras, las compras directas con oferta electrónica sumaron Q955.4 millones, lo que significó el 26.1% del total erogado, según los reportes por modalidad.

Desarrollo a medias

Para Marvin Flores, de Acción Ciudadana (AC), “la principal debilidad que tiene Guatecompras es que se quedó en un sistema informativo y no es un sistema transaccional; es decir, la idea es que a través del sistema se pudiera presentar ofertas, tramitar facturas, ver el tema de pagos  y no solo el tema de información, que es hasta donde llegó”.

No se ha desarrollado el soporte tecnológico del sistema de información de compras y adquisiciones estatales y ello impide, por ejemplo, comparar lo que pagaron distintas entidades estatales por un mismo producto. Sumado a ello existe un limitado personal asignado a mejorar Guatecompas, agrega el entrevistado.

“Apenas tienen una o dos personas, no más, que dan mantenimiento y seguimiento. Lo ideal sería un equipo de 12 personas que era lo que tenían, más o menos, cuando el proyecto estaba financiado con un préstamo  del Banco Interamericano de Desarrollo”, subraya Flores.

Mientras que el viceministro López, al hacer una exposición de las mejoras que el gobierno aspira a hacer a Guatecompras, también dejó entrever qué es lo que no se tiene actualmente.

En tal sentido el funcionario enumeró, entre otras cosas, que van a vincular Guatecompras al presupuesto asignado a cada entidad que recibe fondos públicos, crear un módulo de proveedores y precalificados con su historial de desempeño con información actualizada por la Superintendencia de Administración Tributaria, Registro Mercantil, Registro Nacional de las Personas, Seguro Social y Ministerio de Economía.

“Efectivamente el primer lapso pensado sobre Guatecompras nos lleva a la conclusión de que hoy tenemos un sistema bastante simple, comparado con lo que son los estándares internacionales y la aspiración de lo que verdaderamente queremos”, asevera López .

No todos usan el sistema

En 2016 el total de compras reportadas por el sistema, por las 510 instituciones registradas –los tres poderes del Estado, empresas nacionales y municipales, entidades descentralizadas, comunas y mancomunidades- ascienden a Q5,072.9 millones, lo cual representa el 7.2% del presupuesto de la nación de ese año que fue de Q70,796.3 millones.

“En Guatecompras solo se sacan algunas compras y contratos, pero no la totalidad. Muchas veces no salen las licitaciones de mayor envergadura y si uno quiere investigar tiene que solicitar a las autoridades del ministerio que corresponda para que manden la documentación y para que eso ocurra pasan 10 días”, afirma la diputada de Encuentro por Guatemala (EG), Nineth Montenegro.

Ello es porque “hace falta legislación que imponga multas, sanciones y hasta destituciones”. También enfatiza que existe, de forma premeditada, una descoordinación interinstitucional en el  manejo de los portales electrónicos de inversión pública para dificultar la fiscalización social.

Anticipa que en las próximas semanas EG presentará una iniciativa de ley que busca corregir esos problemas. “Guatecompras no es hoy día un portal creíble, tiene que ser totalmente modificado y unificado. La iniciativa de ley propondrá unificar la información del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) y Sistema Integrado de Administración Financiera (SIAF)”, entre otros, dijo Montenegro.

Lo que se busca  es “tener información certera, fidedigna y no tener que estar recurriendo a cada una de las fuentes. En Guatecompras encuentra unas cosas, en el SNIP y SIAF, otras; es un caos que no permite darle seguimiento a los programas de todo tipo y a sus políticas públicas. Hay un interés en mantener el caos en todos los sistemas porque cuando no coinciden, usted no le puede dar seguimiento”, concluye Montenegro.

Solo el 7.2 por ciento del total de presupuesto nacional, pasó por el sistema Guatecompras.