Las películas de ficción y acción nos muestran diferentes perspectivas de lo que en una sociedad se puede vivir, claro, con la certeza de que se pueden manipular las escenas para recrear un final feliz o uno más emotivo que provoque lagrimas o que nos lleve a meditar sobre lo bien o mal que la estamos pasando, y eso es lo que muchas veces nos hace olvidar nuestra realidad o plantearnos una situación distinta.

Pero las películas por mucho que tengan de realidad son eso, escenas que se pueden manipular, es irónico porque en Guatemala pareciera que estuviéramos dentro del guión de una película del que lamentablemente, no anticipamos que tenga un final feliz o uno alentador.

Por eso pienso, en cómo sería  el guión que se adaptaría a nuestro país, y me llego a preguntar si habrá héroes o heroínas, por supuesto esto bajo la premisa de una perspectiva.

En las películas al menos nos dejan claros quienes son los buenos y los malos, pero aquí tenemos que decidir quiénes son porque ni siquiera lo llegamos a imaginar, eso sí, cada quien maneja sus propias posturas, pero no por eso podemos dejar de sorprendernos sobre la realidad que vivimos que estoy seguro dejaría atónitos a los mejores escritores, porque supera cualquier expectativa.

Por ejemplo aquí el crimen organizado mantiene el control de todo incluso operando desde la cárcel, y hasta los más altos funcionarios de gobierno pueden crear la relación estado y crimen.

Me pregunto ¿cómo es que todo esto es posible? la respuesta cae a la incertidumbre, porque nos quedamos paralizados mientras pedimos a Dios que no se conviertan en realidad esas amenazas espeluznantes, ojalá y sea como dicen las autoridades que en realidad es normal ese tipo de alertas.

No digamos imaginar un libreto de una película que hable sobre un pronóstico de golpe de estado, ¿qué significaría para Guatemala si esto se hiciera realidad? nada más y nada menos que otra película de suspenso en la que estaríamos esperando con toda atención un desenlace.

Los que seguimos el acontecer nacional, cada día nos damos cuenta que vivimos en lo que parece una película de todos los géneros por supuesto que los buenos y lo malos seriamos parte de este elenco tan variado.

Pero como siempre, la esperanza es algo que nunca perderé, y seguiré así como cuando espero en una película el final feliz, para un pueblo que merece más que inseguridad y sufrimiento, porque espero que sea lleno de prosperidad y desarrollo para todos.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo