Pocas cosas en este mundo se puede decir que son el fruto del trabajo de una sola persona, generalmente se le atribuye el resultado a un grupo de personas o a la mística de una organización, pero en ocasión de la inauguración del nuevo edificio de AGEXPORT, puedo afirmar, que sin demeritar el esfuerzo que todos los miembros de la institución han puesto en alcanzar este objetivo, el nuevo edificio y la buena reputación y los logros de AGEXPORT son el fruto de una sola persona, una persona que no conoce límites, que rebasa las expectativas, que trabaja de 6 de la mañana a 4 de la mañana del siguiente día, si es necesario, y que además ha tenido la habilidad y la sabiduría para compartir su visión a miles de  empresarios y cientos de empleados, que después de más de 30 años, han cambiado la proporcionalidad de la oferta de exportación, y han aumentado la misma de una manera asombrosa, resulta sinceramente increíble. Esta persona es la Licenciada Fanny de Estrada.

El día de hoy, más de 4,000 empresas exportadoras (que dan empleo directo a más de 200,000 personas y generan ingresos para miles de comunidades en el interior del país) y un equipo de 300 empleados directos de AGEXPORT, más un pequeño ejército de técnicos de campo, consultores y profesionales especializados contratado por los diferentes sectores para promover la mejora de la calidad del producto de exportación y diversificar la oferta exportadora, trabajan todos compartiendo la visión de esta persona.  

Personalmente tuve la oportunidad de laborar bajo las órdenes directas de Fanny de Estrada, y puedo asegurarles que aprendí más en el tiempo que estuve trabajando con ella, que todos los años de licenciatura y maestría que ya he cursado. De hecho, lo que aprendí de ella lo estoy usando para finalizar mi doctorado.

Vuelvo a resaltar que es increíble como esta persona puede transmitir su visión a grandes empresarios y a pequeños emprendedores, gente que al comprender la visión y al entender las bondades del mercado internacional, no ha dado marcha atrás ni para tomar impulso, y han iniciado negocios de la nada rompiendo paradigmas y reinventando los fundamentos del comercio internacional.

Y aquí puedo mencionar a muchos empresarios con los que también he compartido y de los que sigo aprendiendo, que comparten la visión de la institución, verdaderos quijotes capitalistas (no mercantilistas), como Francisco Menéndez, que inventa sus mercados, y adecua sus productos a lo que el cliente demanda, mucho antes de que Apple o Starbucks difundieran toda esa filosofía barata del valor de la marca que atrapa incautos a diestra y siniestra (solo uso Samsung y si me quiero tomar un café, lo compro en Café Barista).  O a verdaderos tigres y tigresas del negocio agrícola como Tulio García, los Hnos. Springmuhl, Gloria Polanco, etc. que de la nada levantan sectores completos, transforman comunidades, cambian positivamente a las generaciones, y han posicionado a Guatemala como uno de los principales proveedores de arveja china de Estados Unidos.

En conclusión, el nuevo edificio de AGEXPORT es el reflejo directo de la visión de Fanny de Estrada, y será el ejemplo de lo que Guatemala puede llegar a convertirse, si al final de todo, todos logramos compartir la visión de esta gran mujer.

 

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