Para la presente semana se dio a conocer nuevamente el aporte importante de las remesas familiares a la economía guatemalteca. Para el primer mes del año las divisas por concepto de remesas alcanzaron los US$587.63 millones, un 22% más que la cifra alcanzada en el mismo periodo de 2016 (US$481.96)

Este nuevo incremento refleja nuevamente la importante participación de estas divisas en el PIB. Este rubro concentra el 10% de la producción nacional, apenas por debajo de las exportaciones.

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Si bien el ingreso de estas divisas representa un gran alivio para nuestra economía, no puede ser la fuente de ingresos principal para dinamizar la actividad económica. Derivado de la ausencia de un modelo económico sostenido e inclusivo, las remesas se han convertido en la política económica para erradicar la pobreza en el país.
Sin embargo, en el largo plazo y ante los nuevos vientos políticos en EE.UU, las remesas no pueden representar el ingreso de las familias guatemaltecas sin mejores oportunidades en nuestro país.

La única vía que contribuirá de forma rápida y definitiva a generar las oportunidades es la inversión pública y privada. Mientras no suceda las oportunidades de empleo y mayor crecimiento no vendrán al país.

Hoy las remesas dinamizan la economía guatemalteca a través de los guatemaltecos que envían ingresos a sus familias. Se estiman cerca de 1 millón 600 mil guatemaltecos en Estados Unidos.
Si los planes de Trump se convierten en realidad, las consecuencias no serían favorables para nuestro país.
En este sentido, es momento de replantear las políticas públicas con claridad, principalmente en materia económica y social, para garantizar mayores oportunidades a los guatemaltecos a través de mayor inversión.
Más que planes es momento de actuar e implementar un plan de reactivación económica con la mira en nuevos sectores productivos que generen mayor inversión para el país y por consiguiente nuevas oportunidades de empleo.
La coyuntura política en EE.UU es una oportunidad para diversificar y reinveintar. Debemos aprovechar ese bono demográfico y pensar en nuevas formaciones para los guatemaltecos del mañana. Diversificar la matriz productiva permitirá atraer mayor inversión, ofrecer mayores oportunidades y así alcanzar una Guatemala más próspera.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo