La andinista guatemalteca, Bárbara Padilla, anunció que la cima del volcán Acatenango ya cuenta con el refugio “Doctor Axel Carranza”, ubicado a 3 mil 976 metros sobre el nivel del mar, el cual podrá ser utilizado en situaciones de emergencia para resguardar la integridad física.

El refugio fue nombrado en memoria de una de las víctimas mortales de la tragedia ocurrida entre el 7 y 8 de enero de este año y cuya labor como médico incluyó una gran cantidad de obra social. El espíritu altruista del doctor Carranza inspiró a Flora Ramos Escobar a financiar el monto de US$6025 para la construcción del refugio.

Desde hace tres años Bárbara Padilla trabajaba para lograr el apoyo económico para llevar a cabo este proyecto y su deseo se reactivó tras el lamentable suceso de enero. Finalmente logró unir fuerzas con la donante para hacer realidad este sueño en beneficio del desarrollo del montañismo en Guatemala.

“Han sucedido varias tragedias relacionadas al montañismo y las inclemencias del tiempo, las cuales han evidenciado la carencia de instalaciones adecuadas y por ende la necesidad de minimizar los riesgos o evitarlos”, comentó Padilla.

Durante un trabajo de campo de 17 días, la andinista subió los 37 volcanes para recopilar datos y plasmarlos en la publicación “Tu primera vez en el cinturón de fuego”.

Capacidad y características

El refugio es térmico y tiene una extensión de cuatro metros de largo por dos de ancho y dos de alto, dimensión que lo habilita para albergar seis personas acostadas o catorce de pie. La estructura está conformada por páneles de aislamiento de acero de gran resistencia y capacidad para soportar climas violentos, con un espesor de dos pulgadas. La pequeña ventana del refugio fue fabricada con plástico irrompible de tres milímetros de espesor.

Su instalación requirió ocho horas y fue liderado por Bárbara Padilla junto a 30 porteadores, cinco técnicos y cuatro instaladores de un panel solar. De forma estratégica, el grupo subió las 1600 libras de material en la madrugada del 28 de marzo, para evitar el agotamiento causado por el sol.

Debido al tipo de estructura, no requirió la utilización de otros materiales, pues los páneles son del tipo “hembra-macho” para el ensamblado. Para sujetarlo firmemente a la tierra se utilizaron cuatro cables de tensión.

Gran utilidad

Más de 500 personas suben el volcán cada mes, entre turistas y visitantes locales; mientras que las posibilidades de enfrentarse al mal tiempo en la cima del volcán es de 7 %.

La gran utilidad del refugio ha redundado en que la comunidad de montañistas y guías de turismo de Guatemala han organizado reuniones para establecer los futuros mecanismos para su cuidado.

El refugio está avalado por el Concejo Municipal de Chimaltenango, la Municipalidad de Acatenango, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas, el Instituto Guatemalteco de Turismo, la finca San Sebastián, agencias privadas de aventura de montaña y el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza.

Antecedentes

Esta es la primera vez que se realiza un refugio con estas especificaciones en el país. Anteriormente hubo uno de madera en Yepocapa, en la cima menor del volcán Acatenango, pero duró solo algunos años ya que fue destruido por razones como el clima, el material y vandalismo. También hubo otro muy cerca del cráter que fue destrozado por una fumarola gigante que lo deshizo en su totalidad. Abajo de la cima del volcán Tajumulco se instaló un refugio llamado “Jaime Viñals”, pero de igual forma, fue destruido por el clima.

A diferencia de los anteriores, el refugio “Dr. Axel Carranza” tiene una garantía de 30 años de vida útil. Este es una réplica del refugio “Elena Capanna” instalado a 6 mil metros sobre el nivel del mar en el campo tres, conocido como “Cólera”, del Monte Aconcagua de Argentina, el cual es la cima más alta de América.

Otro aporte de gran ayuda

Como parte de su interés por el andinismo en Guatemala y, también inspirada en evitar que sucedan hechos lamentables al practicarlo, Bárbara Padilla también trabajó en la guía titulada “Tu primera vez en el cinturón de fuego”. El propósito es brindar, de manera práctica y verídica, más información sobre los volcanes del país para que los aficionados a este deporte puedan disfrutar de esta actividad.

Durante un trabajo de campo de 17 días, la andinista subió los 37 volcanes para recopilar datos y plasmarlos en esta publicación. Fue así como pudo establecer el contenido, que incluye datos de cómo llegar a los volcanes, qué guías utilizar, qué hacer en caso de perderse, qué llevar, cómo hacer una fogata, entre otras recomendaciones básicas y números de emergencia.

“Tu primera vez en el cinturón de fuego” estará a la venta en Sophos, Artemis Edinter y Walmart, a un precio de Q135