Los países miembros del  Mercado Común del Sur (Mercosur), conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, se reunieron sin la participación de Venezuela, para discutir la situación política del último país que se unió al bloque.

“El Gobierno de Venezuela debe adoptar inmediatamente medidas concretas, concertadas con la oposición, para asegurar la efectiva separación de poderes, el respeto del Estado de Derecho, los derechos humanos y el respeto de las instituciones”, dijo la Canciller argentina Susana Malcorra, quien con esto da por aplicada la cláusula democrática al vecino país.

Los países del Mercosur no tienen poder de policía sobre el resto de los socios, pero sí herramientas para intentar reencauzar la situación de un miembro en caso de que este se aleje de los valores democráticos que son la base del tratado de Asunción, firmado en 1991 y piedra fundacional del bloque.

Malcorra, en calidad de representante del país que ejerce la presidencia del Mercosur, aclaró que la suspensión actual de Venezuela corre por un camino paralelo a la aplicación de la cláusula democrática, decidida este sábado. La primera, vigente desde diciembre del año pasado, tuvo que ver con la demora venezolana en cumplir con pautas comerciales interbloque; la segunda está relacionada con la calidad democrática de Venezuela, puesta en entredicho tras el fallo del TSJ contra la Asamblea Nacional, informó el diario El País.

Los países del Mercosur participarán de la reunión del lunes convocada por la Organización de Estados Americanos (OEA) con una posición común, aunque aclarando que ni la cláusula democrática del bloque ni la carta democrática del organismo multilateral americano implican una expulsión. “Implican un seguimiento de cerca de la situación, la búsqueda de soluciones, un diálogo, una ayuda para asegurar que los principios democráticos estén totalmente vigentes”, dijo Malcorra. “Hay una confusión que desacredita herramientas que hay en América que no se tienen en otras regiones del mundo; son instrumentos que ponen el objetivo del lado de los derechos humanos y el sistema democrático como parte central de nuestros compromisos. Esto no es injerencia, es volver a las bases en las que todos nos hemos comprometido” en el tratado de Asunción, dijo la canciller argentina