Docenas de heridos y 100 muertos ha dejado un ataque químico en un pueblo tomado por rebeldes en Siria. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, reporto los ataques en Khan Sheikhoun por parte del gobierno de Siria, utilizando jets rusos. Tras el ataque, que causó que un centenar de personas se asfixiaran, cohetes fueron lanzados desde aviones a las clínicas que trataban a los afectados.

Los aviones de combate atacaron durante la mañana de hoy en la localidad de Khan Sheikhoun, a 50 kilómetros de la ciudad de Idlib. Los conductores de ambulancia reportaron encontrar personas, muchos de ellos niños, asfixiándose en las calles. Los médicos reportan estar tratando síntomas que incluyen desmayos, vómito y espuma en la boca.

Pese a no poder establecer la procedencia de los proyectiles, los Comités Locales de Coordinación confirmaron que varias clínicas fueron el blanco del ataque. Fuentes pro-gobierno dijeron que el químico provenía de una fábrica de químicos de al-Qaeda, destruída por un accidente o un ataque aéreo, según informó la BBC.

La Unión de Organizaciones de Cuidado Médico y Asistencia humanitaria UOSSM, por sus siglas en inglés, reportó que hay más de 100 personas muertas y que es posible que el número suba. Expertos en armas químicas reportan que puede tratarse de gas Sarín. El gobierno de Siria niega que se haya utilizado este tipo de armas. El ministerio de Defensa de Rusia insistió en que no se ha realizado ningún ataque aéreo en la región.

Condena internacional

La organización de las Naciones Unidas catalogó el ataque como “horrífico” y dijo que debe darse una “clara identificación de la responsabilidad y una rendición de cuentas”. El presidente francés Francoise Hollande, acusó al régimen sirio de cometer una masacre. “Una vez más, el régimen sirio negará la evidencia de su responsabilidad por esta masacre”, dijo. El secretario del Exterior del Reino Unido, Boris Johnson dijo que el presidente Bashar al-Assad sería culpable de un crimen de guerra si se prueba que su régimen es responsable. “bombardear a civiles propios con armas químicas es, sin lugar a dudas, un crimen de guerra por el que debe ser responsabilizado, dijo.