La cerveza, una bebida cotidiana y muy gustada también nos permite utilizarla para preparar platillos con un gusto particular.

Esta bebida tan apreciada en todo el mundo por su  sabor y cuerpo,  resulta ser un ingrediente primordial de algunas comidas como sopas, pescados, aves y guisos. Asimismo, sustituye la levadura en las crepas o buñuelos, como por ejemplo una mezcla de cerveza clara y agua mineral es perfecta para rebozar de forma pareja y que luzca un dorado agradable.

Se emplea  combinada con condimentos y aceite de oliva  macera carnes o aves para aportarles sabor y  hacerlas más jugosas.

Pero, será en las salsas donde hará desbordar su sabor peculiar y brindará una consistencia cremosa a las mismas.   Como cualquier bebida alcohólica que se utiliza en la cocina, necesita darle tiempo después de su adición para que se evapore el alcohol y lograr que perdure únicamente su aroma y cuerpo. Es así como puede ser vertida como un líquido más y sustituir al agua o a un fondo o emplearla sin más como se adiciona el vino en una preparación.

También existe la posibilidad de desglasar con la cerveza, para recuperar justamente el glaseado que queda en el fondo de una sartén o cazuela después de sellar o guisar una carne por ejemplo. Entonces, al verter un poco de cerveza, esta costra o glaseado se desprenderá y se hará más líquido para posteriormente adicionarlo a una salsa y potenciar su sabor caramelizado.

Además, los condimentos que combinan bien con la cerveza son la mostaza o el curry, el laurel o el tomillo, entre otros. La cerveza será una aliada en la cocina, siempre y cuando se  tenga presente que la misma por naturaleza es amarga por su contenido de  lúpulo  y ese amargor podría potenciarse en conjunto con algunos alimentos o mientras se reduce la preparación.

De manera, que sus posibilidades de uso en la cocina para brindar sabores únicos  son inmensas.  En esta oportunidad les comparto la receta de una sopa de frijoles.

Necesitamos los siguientes ingredientes:

½  libra frijol negro

1 tallo de cebolla

4 dientes ajo

1 cebolla pequeña

2 tomates

½ taza de cerveza

Sal al gusto

½ cucharadita orégano

Chile en escabeche.

Para su preparación:

Cocinar el frijol con agua,  un tallo de cebolla y  dientes de ajo.

Licuar media taza de frijol cocido con 2 tazas de caldo de frijol y colar.

Dorar en aceite caliente la cebolla y tomate cortado en cubos.

Incorporar el  frijol colado, el resto de frijol con su caldo y la cerveza.

Condimentar con sal y orégano.

Dejar cocinar a fuego lento hasta que espese.

Servir con el chile en escabeche.