¿Qué hace a una película de super-héroes un éxito? Hay cosas que no fallan en todas las películas: el conflicto va a ser, en apariencia, demasiado grande para los protagonistas y, al final, los héroes van a ganar. Pero los héroes de Marvel tienen historias trágicas que han sabido ser bien explotados en el mundo cinemático.

En Guardians of the Galaxy comienza con la muerte de la madre de Star-Lord y termina con el sacrificio de Groot. Claro que, pese al drama, los momentos graciosos y la banda sonora ayudaron a mantener un balance en la historia para evitar que fuera tan trágica como las últimas películas de DC. Pero nada, ayudó tanto a la película como el humor irreverente y la dinámica de amor-odio de los personajes.

La segunda entrega del título empieza con las emociones a flor de piel. Baby Groot por montones, aparece el padre de Star-Lord, Yondu se divide entre el aprecio que tiene por Star-Lord y los Ravagers, las hermanas Gamora y Nebula continúan con su disfuncional relación y Rocket se cuestiona su rol en el equipo. ¿Suficiente drama? Lo interesante es que esta no es la trama de la película.

Marvel apostó por mantener la fórmula que funciona y agregar más de lo bueno. La música, el humor y no tener miedo a contar historias utilizando todos los colores del arcoíris. Por estas razones es que la casa del Hombre-araña e Ironman reina en la pantalla grande.