Como un divo se comportó el cantante guatemalteco Ricardo Arjona al retirarse de una entrevista en vivo del programa Camilo de CNN en Español. https://www.youtube.com/watch?v=yDaXiEmdFrc&t=5s

El guatemalteco más famoso del mundo abandonó el set luego de una pausa comercial durante una entrevista realizada por Camilo Egaña, molesto porque el periodista le solicitó su opinión acerca de cómo un artista tan exitoso como él afrontaba las críticas de sus detractores.

Arjona perdió la compostura y el juicio durante un espacio periodístico en el que se repasaba de forma positiva su vida y trayectoria como artista.

En vez de contestar con naturalidad, Ricardo Arjona acusó en vivo y en directo a Egaña de haber montado una entrevista para hablar mal de él en vez de escuchar su nuevo disco, Circo Soledad.

Comportarse con una actitud egocéntrica y ponerse a la defensiva en vivo en un medio de comunicación de tanto prestigio e influencia como CNN, no favorece la reputación del mundialmente reconocido artista guatemalteco.

La actitud de Arjona no parece ser la típica estrategia barata que muchos famosos de Hollywood y otros lares utilizan para figurar, inventando conflictos o nuevos amoríos.  En la esfera pública, el guatemalteco siempre se ha mostrado como un tipo auténtico, humano y cercano la gente y no se prestaría para un show como ese.

Por lo anterior, resulta difícil comprender la destemplada reacción del guatemalteco. ¿Realmente creía que un medio como CNN le haría una entrevista pautada, tipo “chupamedias”?

Fue chocante ver al autor del tema “Jesús Verbo no Sustantivo” perder el control y no solo comenzar a atacar en plena entrevista a Egaña, sino calificar de idiotas, estúpidos y pseudointelectuales a sus críticos en redes sociales.

Como vocero, bastaba que Arjona reconociera la pregunta y enfatizara que ninguna persona es monedita de oro para gustarle a todo el mundo, retomando el tema central de la entrevista, el lanzamiento de su nuevo disco.

La entrevista de Egaña en ningún caso se trató de una “encerrona”: la mayor parte de la misma transcurrió de forma positiva, a través de un diálogo amable entre ambos, incluyendo bromas, risas y mucha complicidad.

Sin embargo, Arjona se enfadó y se retiró del set. Tras el corte comercial, visiblemente sorprendido, Egaña comunicó lo sucedido a su audiencia y, en una actitud respetuosa, pidió disculpas por si alguna de sus preguntas no había sido correctamente formulada o entendida.

Con seguridad, Arjona debe recibir múltiples solicitudes para realizar entrevistas de medios de comunicación para abordar su propuesta musical, trayectoria e incluso aspectos de su vida personal.

Con la orientación de sus asesores, el cantante tiene la libertad de aceptar o no en función de sus objetivos de comunicación como artista, tema de la entrevista, perfil del medio, formato del espacio periodístico (por ejemplo, los pros y los contras de asistir a un programa en vivo de televisión), características del entrevistador y entornos actuales, entre otros criterios.

Ante una disyuntiva, se sopesan los beneficios con relación a los riesgos y se toma una decisión. Si se decide aceptar la solicitud del medio de comunicación, se prepara la entrevista con mensajes clave y respuestas sugeridas para preguntas tanto favorables como difíciles. Incluso en algunas ocasiones es acertado realizar un ensayo previo a la misma con personas de confianza.

Arjona tenía todo el derecho de decirle NO al programa Camilo de CNN. Sin embargo, aceptó, asistió, se molestó con una pregunta complicada, trató al aire de malintencionado al conductor y se retiró indignado de una entrevista en vivo.

Ejemplos de cómo manejar de forma acertada una entrevista hostil hay varios. Hace 32 años, la actriz británica Helen Mirren recibió preguntas sexistas durante una entrevista de televisión, dejando en ridículo al presentador con sus respuestas. https://www.youtube.com/watch?v=JghD-apdHAw&feature=youtu.be

Cuando pasa el enojo y se reconoce el error, pedir disculpas públicas se convierte en un excelente recurso comunicacional. Sin embargo, tras la fallida entrevista, Arjona seguía molesto porque intentó justificar su comportamiento a través de su cuenta oficial en Twitter, llegando al extremo de hacer un juego de palabras y cambiar el apellido del periodista Egaña por “Engaña”. En este desliz, nuevamente fallaron sus asesores.

La entrevista de CNN mostró a Arjona como un vocero inexperto que no corresponde a su talante de artista exitoso y de reconocimiento internacional. El guatemalteco se cayó de su pedestal. Sin embargo, nunca es tarde para volver a poner los pies sobre la tierra y entender que un artista está expuesto a las críticas.

 

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