Las protestas en Venezuela siguen y con más fuerza.  Mientras más represión de parte del gobierno del Tirano Maduro, más indignación hay en los venezolanos y más crece la oposición.  Lamentablemente cada día la situación cobra más muertes.  Sólo el miércoles se reporta un fallecido confirmado pero van 33 desde el inicio de las protestas hace aproximadamente un mes, más de 300 heridos y  60 detenidos.  Maduro está empecinado a dar un golpe de Estado, otro más, para aferrarse al poder por la fuerza ya que es ilegítimo y no hay otra manera de lograrlo.

Hace dos día vi una imagen impactante.  Un grupo de jóvenes que protestaban  Lograron tomar una moto de los “colectivos venezolanos” (Civiles con entrenamiento policial que están armados por el régimen de Maduro para defenderlo) pero mientras lo hacían, una tanqueta los arrolló.  Vi como la tanqueta pasó por encima de algunos manifestantes.

Otra imagen que quedará grabada en mi memoria por dura y cruda fue la de un manifestante que ardió en llamas por la gasolina.  No me quedó claro si un compañero accidentalmente lo roció con gasolina o bien si fue que al explotar el tanque de una de las motos de los colectivos el quedó impregnado de gasolina y fuego.  Sea como sea, los manifestantes juegan con su vida en cada momento al llenar botellas con gasolina que lanzan a los policías y ejército que los reprime.

Una imagen adicional fue la de una bella modelo, Caterina Ciarcelluti,

tirando una piedra a los manifestantes. Sea como sea, el mensaje está claro, gente de todos los sectores, de todas partes, estudiantes, trabajadores y profesionales están protestando fuertemente por la indignación que ha causado el gobierno ilegítimo del Tirano de Maduro.

He utilizado la palabra “tirano” a propósito pues viene muy al caso recordarme a un sacerdote Jesuita, escolástico tardío, español, que habló claramente precisamente de los tiranos y de cuando era justo el “tiranicidio”.  Se trata de  Juan de Mariana, un Jesuita español (1536-1624).   Mariana nació en Toledo y estudió en la Universidad de Alcalá en 1553.  Ya como Jesuita enseñó filosofía y teología en la Universidad Jesuita en Roma en 1561.  En 1569 enseñó teología en la Universidad de París.  Se retiró a vivir en Toledo debido a su mala salud.   A pesar de ello vivió 88 años.  Pudo publicar dos grande libros que tuvo mucha influencia.  Uno de historia de España y otro más de política donde hacía quedar mal a la monarquía, criticando bien los abusos de los gobernantes.  En esta obra describió la doctrina escolástica de la tiranía.

En el siguiente párrafo, Mariana nos hace una descripción del tirano típico pero bien podría pensarse que hoy en día es lo que representa Maduro (cualquier parecido es pura coincidencia):

“Se apropia de los bienes de los individuos y los malgasta, poseído como está por los innobles vicios de la codicia, la avaricia, la crueldad y el fraude (…) Los tiranos, en verdad, intentan dañar y arruinar a todos, pero dirigen su ataque especialmente contra los ricos y los hombres honrados en todo el reino. Consideran lo bueno más sospechoso que lo malo y la virtud que les falta les es más formidable (…) Expulsan a los mejores hombres de la comunidad bajo el principio de que quien sea exaltado en el reino debe ser derribado (…) Exprimen todo el resto, de forma que no pueda unirse, demandándoles nuevos tributos diariamente, promoviendo peleas entre los ciudadanos y uniendo una guerra a otra. Construyen grandes obras a costa y sufrimiento de los ciudadanos. Así nacieron las pirámides de Egipto (…) El tirano teme necesariamente que quienes aterroriza y mantiene como esclavos intenten derrocarle (…) Así que prohíbe que los ciudadanos se reúnan, las asambleas y la discusión común de los asuntos de la comunidad, quitándoles mediante métodos de policía secreta la oportunidad de hablar y escuchar libremente, de forma que no siquiera se les permite quejarse libremente”.

Pareo Mariana también criticó la degradación y el envilecimiento de la moneda por parte de los gobernantes y su injerencia en la misma rebajándole el valor y causando grandes problemas económicos.  Vean el siguiente párrafo al respecto:

“Sólo un loco intentaría separar esos valores en forma que un precio legal deba diferir del natural. No es la locura, sino la maldad del gobernante la que ordena que una cosa que el común de la gente valora, supongamos a cinco, deba venderse por diez. Los hombres se ven guiados en esta materia por la estimación común basada en consideraciones de la calidad de las cosas y de su abundancia o escasez. Sería vano para un príncipe buscar socavar estos principios del comercio. Es mejor dejarlos intactos en lugar de asaltarlos por la fuerza en detrimento del público”.

Por estas críticas a la manipulación de la moneda y sus efectos dañinos sobre el pueblo así como sus ataques a la tiranía y la justificación del tiranicidio como derecho natural del ser humano cuando se dan los casos de cierto tipo de abuso de poder, Mariana fue mandado a prisión a los 73 años acusado del graven crimen de lesa majestad. Aunque fue condenado por los jueces el papa se negó a castigarlo y salió a los cuatro meses de prisión condicionado a que eliminaría de su obra cualquier mención ofensiva contra el Monarca.

En esa época, el Rey Felipe mandó a comprar y quemar todos sus libros.  Típico de un dictador, de un tirano, que quiere acabar con la fuerza todo lo que le incomoda o pone en peligro su poder.

Mientras termino este artículo recordando al gran escolástico Juan de Mariana porque viene muy al caso con lo que pasa en Venezuela donde el pueblo se cansó ya de aguantar las arbitrariedades y abusos del tirano Maduro, me entero que  el preso político Leopoldo López sigue vivo pero enfermo y lo han trasladado a un hospital militar

Me pregunto ¿cuántas muertes más le esperan a los venezolanos para devolver a su país al sendero de la libertad y justicia?  Esas muertes no serán en vano.  Esperemos que nos muchas más.  Mientras tanto, me da asco ver la actitud pasiva de la mayoría del resto de países del mundo y sus gobernantes que para ser “políticamente correctos” callan las atrocidades que el ilegal gobierno de Maduro, apoyado por el ejército de ese país y el gobierno de Cuba, comenten en nombre de la democracia y su constitución.  ¡Que viva Venezuela libre!

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo