El volcán de Fuego retornó este sábado a condiciones normales tras una fuerte erupción que el viernes lanzó una lluvia de ceniza en comunidades cercanas e hizo movilizar a los equipos de emergencia, informó la protección civil.

“En seguimiento a la fase eruptiva del volcán de Fuego, la misma se encuentra en condiciones dentro de los parámetros normales”, dijo a periodistas David de León, portavoz de la estatal Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).

El coloso, de 3.763 metros de altura, registro el viernes una intensa actividad, la cuarta del año, provocando la lluvia de ceniza en comunidades rurales y centros urbanos, asentados principalmente en la cara sur del volcán.

Debido a la erupción, unas 300 personas de la comunidad Panimaché I comenzaron a evacuar pero al notar un descenso en las explosiones interrumpieron la movilización, explicó el funcionario.

De León señaló que 30 personas de la aldea Sangre de Cristo que se albergaron en el salón de una finca “han regresado a sus viviendas”.

La fuerte erupción del volcán obligó el viernes a cancelar las clases en 10 escuelas del departamento de Escuintla (sur) que comparte el territorio del coloso con Sacatepéquez y Chimaltenango.

“Se ha hecho un recorrido en las comunidades cercanas al volcán para determinar si hay daños pero por el momento no hay nada reportado”, agregó la fuente.

En septiembre de 2012, el Volcán de Fuego provocó la última emergencia por erupción en Guatemala, con la evacuación de unos 10.000 habitantes de la zona.

Además del de Fuego, están activos los volcanes Santiaguito y Pacaya este último a 20 km de la capital.