La discusión de las Reformas Constitucionales generó gran expectativa debido a las fuertes discusiones generadas en la opinión pública entre quienes se muestran a favor y  contra el proyecto. Desde temprana hora se sentía un ambiente de tensión en las afueras del Congreso por la presencia policial que buscaba evitar cualquier altercado.

Las Reformas Constitucionales eran el único punto de agenda.

Varias personas hacían fila para ingresar en el Congreso y presenciar la sesión plenaria.

Las medidas de seguridad anunciadas por el presidente del Congreso Oscar Chinchilla se cumplieron, solo se permitió  el ingreso de 80 personas (40 a favor y 40 en contra).

La decisión se basó en el informe presentado por las autoridades de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), que establecía que una de las alas del palco de visitas se encuentra en mal estado y no se podía sobrecargar el área.

La restricción disgustó a varias personas que mostraron su inconformidad. Incluso algunos diputados intervinieron para que las personas pudieran ingresar.

Finalmente la sesión inició y los diputados continuaron con la discusión del artículo 7, que pretende reformar el artículo 209 de la Constitución que consiste en la creación del Consejo Nacional de Justicia. Cinco enmiendas fueron presentadas, pero ninguna tuvo apoyo.

Menos de una hora duró la sesión ya que varios congresistas abandonaron el hemiciclo, por lo que el presidente del Congreso suspendió la sesión.

Según Chinchilla, se convocará a sesiones extraordinarias los días martes y jueves de cada semana y se continuará con la discusión de la Reformas Constitucionales.