Guatemala es un país pobre cuyo crecimiento económico es bajo y no permite que progresemos al ritmo que deberíamos para poder reducir esa pobreza que agobia a muchas familias diariamente.  El bajo crecimiento económico del país ocurre a pesar del gobierno y todas sus nefastas intervenciones y regulaciones.  Es un crecimiento por pura inercia pero es insuficiente. Vale la pena cuestionarse ¿Por qué no progresamos?

         Y la razón clara es porque nosotros mismos le estamos poniendo obstáculos al crecimiento económico.  Debido a la insistencia de muchas personas que le otorgan una prioridad a la desigualdad hemos perdido el norte y dejamos de crecer.   La lucha contra la desigualdad no sacará de la pobreza a la mayoría pero si lo hará un mayor crecimiento económico.  Esta lucha se ha encargado de que en el país existan cada vez más y mayores regulaciones que frenan las inversiones de capital y por consiguiente la creación de oportunidades que mejoren el nivel de vida de las personas.    La agenda económica de estas personas que ocupan puestos importantes en el gobierno y en especial en el Congreso de la República es regular cuanto se pueda.  Las intenciones parecen buenas pero las consecuencias son desastrosas.  Cualquier cosa que huela a libertad es inmediatamente opacada por estos grupos que además son acuerpados por los burócratas que viven de la diplomacia internacional.

         Lo contrario es lo correcto.  Un país crece más rápidamente si logra mayor libertad económica.  Esto significa simplificar las leyes y regulaciones para que la actividad privada florezca y las inversiones se multipliquen.  Sólo con más inversiones de capital per cápita el país logrará un mayor crecimiento y reducir más rápidamente la pobreza.  Los más pobres serán los más beneficiados puesto que hay evidencia que el crecimiento económico beneficia principalmente a los menos afortunados.

         A mayor libertad económica, mayor inversión de capital per cápita.  Esto hace que el país crezca a mayores tasas que los que tienen menos libertad y de esta manera los habitantes alcanzarán mayores niveles de ingresos per cápita.  Es obvio que mayor libertad económica significa que hay que lograr una simplificación del sistema impositivo del país reduciendo tasas y simplificando el pago.  Un sólo impuesto en vez de tantos permitirían ahorros sorprendentes y dejaría el dinero en manos de aquellos que crean más valor haciendo crecer más rápidamente la economía del país con las beneficiosas consecuencias para todos sus habitantes. 

Eliminar de tajo los aranceles y las barreras no arancelarias para permitir un total y libre comercio exterior es también fundamental.  Esto es eliminar el proteccionismo para que los guatemaltecos podamos beneficiarnos de más productos a menores precios.  Es otra forma de incrementar los ingresos per cápita.  No puede ser que muchos productos con aranceles, cuotas de importación, permisos y otras barreras no arancelarias sean alimentos que se encarecen artificialmente por este mercantilismo dañino justamente en un país donde existe tanta pobreza.  Este mercantilismo impide que los pobres tengan mejores oportunidades de incrementar su nivel de vida.

Flexibilizar las leyes laborales es fundamental para que los que actualmente no trabajan (no tienen ingresos) puedan encontrar trabajo.  Esto es así porque al flexilizar las leyes laborales y permitir que los salarios sean libres, sin mínimos legales y sin tantas restricciones, muchas empresas que no están en Guatemala se sentirían atraídas para venir a invertir en el país.  Al inicio los salarios serían bajos pero en la medida en que el país reciba más inversiones de capital y la gente vaya ocupándose disminuyendo así el desempleo, entonces los salarios se irán incrementando rápidamente.   Esto ha pasado en todo el mundo que se ha desarrollado.   Por esto mismo, el gran Milton Friedman explicaba que no había que copiar lo que los países desarrollados hacen hoy en día sino lo que hicieron cuando no eran desarrollados aún y les permitió desarrollarse.  Flexibilizar leyes laborales significa permitir que todo aquel que quiera trabajar encuentre, si quiere, un trabajo digno para poder tener ingresos que les permitan superarse.    Pero además, permitirá que aparezcan oportunidades que no se tenían antes de la flexibilización.  Las leyes laborales actuales que son muy rígidas impiden a muchas personas encontrar un trabajo digno.

Es necesario que Guatemala se concentre principalmente en Seguridad y Justicia también.  Muchas cosas que hace sólo impiden el crecimiento económico  y por lo tanto deberían eliminarse de las actividades que realiza el gobierno para concentrarse preciosamente en Seguridad y Justicia.  Este sistema debe encargarse de defender la vida, la libertad y la propiedad de las personas.  De nada sirve un sistema legal que es corrupto, disfuncional, que permite que aquellos que no quieren intercambiar libre y voluntariamente con otros sino por la fuerza  mediante robos, chantajes, fraudes, etc… queden libres impunemente.  No sirve un sistema que no garantice y defienda tu propiedad porque entonces no vendrán las ansiadas inversiones que son fundamentales para el mayor crecimiento económico.  Un sistema que elimine la impunidad de cualquier crimen es fundamental para que la sociedad funcione civilizadamente.  Que quienes quieran cooperar pacíficamente puedan hacerlo tranquilamente. 

         Si queremos progresar debemos urgentemente lograr un mayor crecimiento económico.  Si el país lo logra, también se irán resolviendo problemas para los cuales el gobierno está continuamente buscando soluciones equivocadas mediante más regulaciones.  Existe una correlación positiva entre mayor libertad, mayor crecimiento económico, disminución de la pobreza, mayor calidad del medio ambiente, mayor educación, mejor salud y en general un mayor bienestar.  Esto es, un mayor nivel de vida de toda la población.  ¿Qué estamos esperando?