Su voz, talento, entusiasmo y emprendimiento la han llevado a ser reconocida en muchos países de este continente y ahora en Europa. Adriana González ha marcado una ruta de orgullo para los guatemaltecos al triunfar y ser acreedora de varios premios en el ámbito internacional por destacarse como una de las mejores sopranos que en la actualidad se presentan en los escenarios.

González, un soprano lírico, empieza a realizar su sueño en el 2009 cuando decide recibir clases de canto. En esa temporada su inspiración seguía en crecimiento y tal como recuerda, “nunca dejó de luchar por sus metas”.

Fue así como decidió inscribirse en la Universidad del Valle de Guatemala para buscar una especialización en música. En el 2012 culmina sus estudios y se gradúa de Licenciada en Música.

Desde Francia, donde actualmente reside, nos concedió una entrevista.

Adriana González es aplaudida en los grandes escenarios.

¿Cómo fue su experiencia de crecimiento en Guatemala donde la ópera no es una de las artes preferidas?

Siempre tuve mucha curiosidad de buscar diferentes caminos, aprender de todas las oportunidades que Guatemala nos da. En la universidad aprendí tanto de Jazz como de otros tipos de música, grabar en un estudio y de diferentes aspectos relacionados con la ópera. Sin duda alguna fue muy valioso todo ese aprendizaje en mi país porque me sirvió iniciar mi carrera profesional en París.

¿Qué es lo más difícil de su profesión?

La pronunciación de los textos, saber que es lo que está diciendo uno al ejecutar una pieza musical. Por darle un ejemplo, yo no se alemán, entonces me toca aprender los textos en ese idioma y  pronunciarlos de la mejor manera. Por otra parte, tener una paleta de colores que permita vocalmente demostrar un sentimiento muy profundo al cantar.

¿Cómo ha logrado crecer en su carrera profesional?

He tenido mucha paciencia al escuchar a mis maestros; durante mi carrera he admirado a muchos artistas de gran nivel y siempre me decía yo quiero cantar así. Pero le he de decir que trabajé todos los días técnicamente y musicalmente para seguir los consejos de mis mentores. Desde mis inicios en la ópera ha sido una etapa de autodescubrimiento con momentos de frustración, pero luego viene la recompensa.

¿Cómo ha crecido emocionalmente?

He crecido en confianza,  me siento más preparada y más lista. Ahora cuando voy a cantar a un concierto subo al escenario y siempre me repito tengo que hacerlo lo mejor posible y transmitir un mensaje, eso sí, siempre encomendada a Dios.

La artista chapina recibió su primer reconocimiento europeo el año pasado.

¿Cuál fue su primer premio en el ámbito internacional?

Fue el concurso de ópera en Irlanda, me llevé el tercer lugar en el año 2016. Fue uno de los momentos más increíbles de mi carrera; además de una confirmación de que puedo lograr cosas más grandes. Este premio me sirvió para motivarme aun más.

¿Quién ha sido la persona que más la ha motivado en su carrera?

No ha sido solo una persona, por un lado mi maestra de canto acá en Europa que ha tenido una gran paciencia conmigo; aparte mis colegas en la opera de París que son de una mentalidad y de un enfoque extraordinario para cada concierto. El nivel de preparación de ellos es increíble; cuando llegué a Francia los miraba entrenar y siempre me dije que quería llegar a cantar como ellos.

¿A quiénes admira?

A mis padres, por tener el valor de apoyarme en un sueño que pareciera ambiguo en varias partes de esta carrera, esto porque uno no sabe dónde va estar estará en cinco años. Además admiro mucho al grupo de pianistas en la ópera, pues el nivel de paciencia que tienen con nosotros es increíble.

¿Qué siente el saber que ha puesto en alto el nombre de Guatemala?

Me siento muy agradecida que piensen eso. Por un lado digo ojalá esto inspire a muchos guatemaltecos a que no tengan miedo porque los chapines somos gente muy capaz y podemos lograr nuestros sueños. Es bonito recibir muchos mensajes de los guatemaltecos, me motivan más.

¿Qué consejo da a quienes tienen temor en cumplir sus sueños?

Que no tengan miedo, no será fácil, pero siempre habrá gente que te apoyará. Tener mucha, pero mucha paciencia y no caer en la desesperación.

Sus galardones

2009, obtiene el premio “Nuevo Artista”, entregado por la Hemeroteca Nacional de Guatemala.

2011 inicia el camino del triunfo fuera de nuestras fronteras,  gana el primer premio en el Festival della Canzone Italiana organizado por el Instituto Italiano de Cultura en Guatemala.

Ese año es seleccionada para el Coro Juvenil Mundial 2012 Chipre, donde canta como un miembro del coro y solista.

2013 es llamada para participar en las óperas Zanetto de Pietro Mascagni y Abu Hassan de Carl Maria von Weber; este magno evento se realizó en el Teatro Roger Barat en Herblay, Francia.

Ese mismo año fue invitada al Festival de Verano de Lisboa en Portugal.

2014 su popularidad seguía creciendo ante los ojos de muchos críticos europeos. Ese año en invitada para cantar en el papel de Zerlina en la ópera Don Giovanni. Ese mismo año se une a Atelier Lyrique Ópera Nacional de París en su programa de artistas jóvenes.

Su talento no dejaría de sorprender, y de nuevo la soprano guatemalteca, de 24 años, es galardonando con el primer lugar en el concurso de canto Otto Edelmann,  que se efectuó en Viena, Austria, del 15 al 21 de agosto.

El talento de Adriana es reconocido en Europa.