La encendida discusión por las reformas continúa, las dos posturas se mantienen entre quienes están a favor y quienes están en contra. Opinar sobre este tema ha encasillado a las personas en dos bandos, perdiendo la esencia de lo que era la verdadera discusión, buscar los mejores caminos para reformar el sector justicia.

A los guatemaltecos se les ha olvidado que la discusión de las reformas es algo que nos concierne a todos, que, sin duda, reformar el sector justicia es importante, no podemos seguir inmóviles sin hacer algo por mejorar el país y perder esta oportunidad a la que nos ha llevado tanto tiempo llegar.

Este tipo de reforma es algo que nos afecta a todos los ciudadanos, es por esto que no puede ser tomado a la ligera. No se puede dejar que un extremo le gane al otro, o que sea una simple pelea por imponer intereses propios, hay que buscar intermedios para llegar a consensos y que la justicia avance.

Llevamos meses en esta discusión y ya no podemos permitir que esta sea postergada. Este miércoles la sesión duró menos de una hora pues varios diputados abandonaron el hemiciclo, por lo que el presidente del Congreso suspendió la sesión.

Esto no es un simple pleito entre un sí y no, es buscar consensos, debatir y dialogar para aprobar las reformas constitucionales. Es lamentable que la discusión se haya polarizado tanto y que perdamos una gran oportunidad por no poder buscar una vez más, algo que nos beneficie a todos como ciudadanos.

Por otro lado, la ingobernabilidad se hace presente una vez más esta semana. Primero, el caso de El Estor, Izabal, en donde el alcalde Rony Méndez viajó a la capital para solicitar la intervención de autoridades porque ya no puede gobernar en el municipio. El Estor es víctima de tala ilegal, irrespeto a las autoridades, crimen organizado, entre muchas cosas más.

El pasado miércoles el alcalde citó a un grupo de comunitarios para establecer una mesa de dialogo, puesto que las personas han estado en contra de una empresa minera. Los vecinos se molestaron porque delegados del ministerio de Ambiente y Energía y Minas les comunicaron que no se podría frenar el trabajo de la minera.

El alcalde ha sido amenazado constantemente, siendo víctima de personas que quisieron agredirlo, incluso lincharlo. Rony Méndez intentó pedirle ayuda al gobernador departamental y al Ejército, pero no actuaron, el alcance del Estado, una vez más, falló.

El problema con este tipo de casos es que la ingobernabilidad del Estado existe y el alcance de sus instituciones es demasiado limitado para poder apoyarlos en tiempos de crisis.

Al ver esta ausencia de Estado, los grupos delincuenciales se aprovechan de ella para invasiones, obstruir carreteras y realizar actos que van en contra de la ley, pues no tienen una certeza de castigo si no cumplen con la misma. El alcalde pidió apoyo al Estado puesto que la situación es ya insostenible para poder manejarla solo.

Por último, la ingobernabilidad también se hizo presente en los municipios de Ixchiguán y Tajumulco del departamento de San Marcos. Se declaró estado de sitio el pasado jueves, por un conflicto territorial que ha existido por más de 80 años y que se ha agudizado en los últimos meses.

El conflicto se dio desde 1933, pues desde entonces ocurren estas invasiones de tierra y nacimientos de agua. El municipio ha sido víctima de narcotráfico, en el área de los mismos se siembra amapola. Muchos de los campesinos cuentan con armas de grueso calibre para cuidar sus tierras, a pesar de que la portación de armas sin licencia es un delito.

El problema con ambos casos es que la ausencia del estado promueve estos líderes que violan las leyes y los derechos de propiedad. La gobernabilidad sigue ausente, las instituciones muestran su inestabilidad y carencia de capacidad para resolver conflictos.