Con esta nota damos inicio a una “aventura” en la cual espero que Ustedes, estimados lectores, y yo, podamos intercambiar noticias, información e ideas sobre la Ciencia y la Tecnología con especial atención a su aplicación en nuestro país.

Quiero empezar por plasmar unas definiciones muy breves de estos términos.  A propósito, lo hago en términos simples porque una de mis grandes expectativas para esta columna es que sea de interés para todas las edades, incluyendo a los niños.

Ciencia es el conocimiento acerca del mundo natural, que es basado en hechos conocidos a través de experimentos y observaciones.

Tecnología es el uso del conocimiento para inventar nuevos dispositivos o herramientas.

Intuitivamente, podemos ver que la Ciencia y la Tecnología son importantes.  Es la forma como podemos comprender -o al menos intentarlo- todos los fenómenos naturales:  fotosíntesis, clima, electricidad, magnetismo, eclipses solares, enfermedades…para mencionar solo unos cuantos.  ¿Una hay comprensión, se puede desarrollar tecnología, pero para qué?  Estoy plenamente convencido que todo lo que hacemos, sin importar la profesión que ejercemos, es para mejorar la calidad de vida del ser humano.  Siguiendo esta convicción, la tecnología debe ser para que todos podamos tener una mejor calidad de vida.

Ahora bien, la calidad de vida que se pueda tener está altamente relacionada con el desarrollo que tenga un país; entre más desarrollo tenga el país, mayor es la calidad de vida.  El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha desarrollado un Índice del Desarrollo Humano (IDH) que está compuesto de los siguientes factores:

  • Esperanza de vida(años),
  • Nivel esperado de educación(años),
  • Promedio de años de educación,
  • Ingreso Nacional bruto per cápita

En el reporte del 2016[1], aparecen en los primeros lugares países como Noruega, Australia, Suiza y Alemania.  Guatemala está en el puesto número 125, clasificado por el PNUD como Desarrollo Humano Mediano.

Ustedes se preguntarán, ¿Y esto qué tiene que ver con la Ciencia y Tecnología?  ¡La respuesta es todo!  Aquellos países que han apostado, he invertido, en la educación y en el desarrollo de su propia Ciencia y Tecnología, son los que tienen un mayor Índice de Desarrollo Humano y, por lo tanto, mayor calidad de vida.

Uno de los ejemplos más claros de esto es Corea del Sur (puesto 18 en el IDH).  Este país es famoso por su cambio espectacular, de uno de los países más pobres del mundo, a uno desarrollado, con altos ingresos, en menos de una generación[2].   En 1960 el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita era de US$ 1,100[3], para 2016 ya era de US$ 25,000[4].  Esto se logró con un programa agresivo de educación y desarrollo de ciencia y tecnología.  En comparación, en 1960 Guatemala estaba mejor que Corea del Sur con un PIB per cápita de US$ 1,490 pero ahora está muy por debajo con US$ 3,050 en el 2015[5].

La producción científica/tecnológica propia guatemalteca es muy baja.  Es obvio que es necesario hacer algo.  En la próxima columna escribiré más sobre la situación nacional

[1]             http://hdr.undp.org/en/composite/HDI (última revisión 11-V-2017)

[2]    Kleiner, JüRgen (2001). Korea, A Century of Change. ISBN 978-981-02-4657-0.

[3]    http://www.tradingeconomics.com/south-korea/gdp-per-capita (última revisión 11-V-2017)

[4]    http://www.tradingeconomics.com/south-korea/gdp (última revisión 11-V-2017)

[5]    http://www.tradingeconomics.com/guatemala/gdp-per-capita (última revisión 11-V-2017)

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo