El paraíso en la oficina terminó con el cambio de jefe. Aquel buen jefe que te regañaba para ayudarte a crecer, conocía tus capacidades y te aconsejaba sobre el trabajo, incluso la vida, ya no estará. Alguien se dio cuenta de sus capacidades de liderazgo y pasó a otra división. Así de dura es la vida a veces.

Ahora ponen a otro jefe y la incertidumbre empieza con el chisme de que nombrarán a alguien que no es del agrado de nadie en la oficina. Resulta que es un jefe insoportable. Grita mucho, no se comunica bien, es autoritario, no cumple lo que promete y humilla a cualquiera.

Debido al trato la mayoría de trabajadores toman la decisión de renunciar o que los trasladen a otros departamentos y con razón. Le preguntamos al experto Luis Jorge Alvarado especialista en Comunicación Semiótica sobre este tema sensible para el trabajador.

¿Cómo enfrentar a los jefes tóxicos o isoportable?

Con capacidad, educación y profesionalismo. Un jefe tóxico no va a cambiar pero si captara el mensaje que eres una persona responsable y competente.

La situación pone a un empleado a tomar la decisión de renunciar

Definitivamente sí! Cuando el ambiente laboral se torna tóxico o imposible la salida más fácil es renunciar, aunque hay que evaluar muchas cosas más como saber si es posible hacerle frente a ese ambiente hostil que podría hacerte más fuerte y seguro.

¿Cómo afecta los cambios de esquemas de trabajo con un jefe insoportable?

Los esquemas cambian en el modo en que nos relacionamos con los jefes, hay que ser feliz y apasionado de lo que uno hace y no debe de depender de una persona nuestro estado de ánimo, por supuesto hay que trabajar mucho en ese aspecto. Las batallas más grandes son las que libramos en nuestro interior, debemos ser fuertes ante la adversidad y saber que eso nos beneficiará en el futuro.

¿Puede afectar la salud del empleado con el trato de un jefe tóxico?

Definitivamente si! Hay personas que al no saber manejar la presión y el stress de una situación extrema como un ambiente toxico sucumben ante las enfermedades, les bajan las defensas y simplemente la mente les puede pasar malas jugadas.

El siguiente artículo tocaremos el tema que de cómo enfrentar a un jefe así.