El hecho que estén suspendidos desde hace casi tres meses los proyectos Hidroeléctricos Oxec I y II por parte de la CC (Corte de Constitucionalidad) y que no se vea ninguna intención de eliminar esa suspensión no pone en peligro únicamente estas inversiones sino todas las actuales y potenciales inversiones que están o pudieran venir al país a este y otros sectores.

Como inversionista no quisiera invertir mi dinero en un país donde la justicia es arbitraria y politizada.  La incertidumbre es ahora mayor que nunca debidamente por estos factores políticos.  Y justamente, en un país con tanta pobreza y falta de oportunidades, el frenar cualquier proyecto está causando un daño enorme a tanta gente y posiblemente a una generación entera puesto que la confianza perdida no se recuperará de la noche a la mañana.

La razón de la suspensión de los proyectos hidroeléctricos Oxec I y II fue que no se hicieron las consultas populares requeridas por el Convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) sobre Derechos de los Pueblos Indígenas.  Este fallo es anómalo y equivocado porque las consultas no son para nada vinculantes, no hay un reglamento sobre cómo hacerlas y, por si fuera poco, si se hicieron.  Curiosamente, las poblaciones vecinas de estos proyectos están pidiendo que continúe el proyecto y se elimine esta suspensión.

Esta suspensión es inmoral.  Debe ser revertida cuanto antes.  El daño causado es enorme.  Guatemala necesita ahora más que nunca de estas y toda clase de inversiones que generen valor y riqueza para que todos podamos incrementar nuestro nivel de vida.  Es una lástima y una vergüenza que llegáramos a este punto. Para terminar, si la Corte no elimina el fallo y lo sostiene definitivamente, se vendrá una demanda enorme al país, otra más, que costará mucho dinero y la perderemos.  No debemos llegar a esto pero esta no es la razón por la que la CC debe eliminar la suspensión, la razón es por el daño enorme que hace a los más pobres de este país paralizando actividades que benefician a todos y que tienen un enorme efecto sobre otras inversiones además que el fallo no debió nunca existir por las razones por la cuales fue emitido ya que el famoso y controversial convenio 169 jamás ha sido vinculante.

 

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