Los garbanzos ofrecen un sabor a nuez y son una buena fuente de manganeso, cantidades apreciables de hierro, folato y vitamina E. Además, pertenecen a la clasificación de las legumbres, son altamente apreciados en la dieta por su valor nutricional y preparados de diversas maneras ya sea en presentaciones calientes o frías, armonizan sus sabores y complementan las comidas.

Son un ingrediente principal del hummus que es un puré que se come frio, o del falafel o albóndigas fritas. El cuscús o el estofado, también llevan garbanzos. Otra forma de comerlos es como parte de frescas ensaladas mezcladas con lo que más le apetezca: vegetales como tomate, chile pimiento, aceitunas, cebolla, entre muchas opciones más y una vinagreta o un aderezo. Los vegetales, las carnes magras o el pescado o el queso son excelentes compañeros para los garbanzos, debido a que armonizan en sabor y porque completan el platillo con un excelente valor nutricional.

Por tanto, la conocida dieta mediterránea recomienda incluir el consumo de legumbres como lentejas, garbanzos y frijoles rojos o blancos como uno de sus pilares fundamentales.

Ahora, ante el mito que las legumbres engordan se debe a que algunos platos se acompañan con alimentos ricos en grasa, como puede ser el tocino o el chorizo, pero existen multitud de formas de preparar las legumbres sin añadir grasas ni calorías.

Aunque, es una plato que en los últimos tiempos ha perdido la popularidad, porque toma tiempo su preparación. Este proceso, será menos práctico que destapar una lata, pero será mejor para el organismo y contribuirá a que la digestión sea más liviana.

Para la compra, cuando adquiera los garbanzos secos, cuide que estén enteros, sin olor, con un tamaño uniforme y del mismo color. Son muy sencillos de conservar, solo necesitan un lugar fresco, seco y oscuro.

Antes de cocinarlos, deje en remojo, cocine y escurra, pero tome en consideración que durante la cocción nunca deberá agregarles agua fría, ya que se detiene la cocción y los garbanzos quedarán duros. Ya cocinados los garbanzos, se conservan en buenas condiciones durante 3 días en refrigeración o 4 meses en congelación.

Para algunas personas, los garbanzos, podrán resultarles pesados o provocarles flatulencia, por lo que se recomienda inicialmente ingerir porciones pequeñas, hasta que el organismo se acostumbre a ellos. Asimismo, masticar muy bien cada bocado.

Aproveche el valor nutricional de los garbanzos y las diversas posibilidades para incluirlos en las comidas de casa. Esta vez, les comparto una receta de garbanzos con yogur, curry y comino:

Ingredientes
½ libra de garbanzos
1 cucharada de aceite de oliva
1 cebolla pequeña
2 dientes de ajo
1 zanahoria
Chile jalapeño al gusto
5 tomates
2 papas grandes
2 tazas de fondo de pollo
1 cucharadita de comino
½ cucharadita de curry
Sal al gusto
½ taza de yogur griego (natural)

Preparación
Cocine los garbanzos, escurrir y reservar.
Sofría en aceite de oliva, la cebolla y ajo finamente picados, la zanahoria en juliana, chile jalapeño finamente picado y el tomate cortado en cubos.
Agregue la papa cortada en cubos y el fondo.
Condimente con el comino recién molido, curry y sal.
Adicione los garbanzos.
Baje el fuego y permita cocinar hasta que esté cocinada la papa.
Sirva con yogur natural.
Acompañe con arroz blanco.