Los recursos públicos deben servir para elevar las oportunidades de los más pobres

En el eterno debate de las redes sociales, surgió la gran pregunta ¿cómo redirigir los recursos públicos a los departamentos más pobres?.   Para intentar ser más claro usaré el ejemplo de Alta Verapaz (el departamento con mayor pobreza en el país). Existe un tema claro, la desigualdad de oportunidades entre alguien que nace en el municipio más pobre de Alta Verapaz, Santa María Cahabón (93.8 por ciento de pobreza) y una persona que nace en Ciudad de Guatemala (6.3 por ciento de pobreza).

Según los datos publicados por Fundesa, la productividad por persona en Santa María Cahabón es de US$1,940.78 dólares al año, comparado con alguien de Guatemala, en donde la productividad es de US$10,154.89.  Está claro que será una tarea casi imposible querer llevar recursos generados por impuestos a Santa María Cahabón, especialmente para elevar su productividad.  Esto, no nos quita la obligación de invertir lo mínimo en: salud primaria, educación, electricidad e infraestructura, para que migren a la ciudad intermedia de Cobán.

Cuando vemos la agenda de desarrollo urbano que presentó el Estado y el concepto de ciudades intermedias que se ha desarrollado a través de las investigaciones del Ministerio de Economía, Banco de Guatemala, Segeplan, Pronacom, Infom, ANAM, Fundesa, CABI y otras, concuerdan que es necesario que aumente la inversión del Estado en la ciudad intermedia del nodo regional de Cobán, (que incluye los municipios de: Cobán, San Pedro Carchá, San Juan Chamelco, Tactic, Santa Cruz Verapaz y San Cristóbal Verapaz).  Este nodo, reúne a 712,697 habitantes, con una productividad promedio de US$2,748.53 dólares.

El gran desafío entonces es ¿cómo dejar de estar invirtiendo recursos públicos en otros nodos como el de Guatemala, que bien podrían tener más inversiones privadas a través de figuras como las APP y redirigir los recursos públicos para aumentar la productividad del nodo regional de Cobán?.  Cuando hablamos de que la población del nodo regional de Cobán se estima que al año 2032 será cerca de 1.5 millones, todos debemos estar pensando en un mejor modelo de redistribución de los recursos públicos hacia los nodos más pobres, que van a tener mucha población y que esa inversión sea más focalizada hacia elevar la productividad.

El reto entonces es que todos nos sumemos a exigir un cambio de mentalidad en las autoridades de Gobierno para que prioricen las necesidades humanas de desarrollo, con un enfoque de reducir la pobreza, a través de un rol subsidiario de invertir más recursos en las ciudades intermedias con poca productividad, en vez de seguir regresando los recursos del Estado a donde vivimos los capitalinos.  @jczapata_s

 

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