No importa el género, puede ser una conmovedora balada, un alegre ska o un enojado punk, lo que importa es la fiesta y no hay fiesta más grande que la revolución.

Zapatistas, anarquistas, combativas y radicales, las bandas progresistas son tan coherentes como sus letras. Algunas están fichadas por multinacionales como Warner Music, BMG o RCA quienes los llevan a festivales alrededor del mundo, por una buena comisión. Otras graban en sello propio para vender miles de discos a un precio no comercial.  Pero claro, la revolución anticapitalista no es barata y lo que importa al final es resistir.

La vida es dura para los oprimidos por el imperio. La globalización, que les trajo sus iPhone y que puso a las bandas en Twitter, es tremenda; pero Deezer y Spotify llevaron la lucha a todos, los que tienen un smartphone y pagan su mensualidad a tiempo.

Pero la fiesta tiene que continuar y por eso te dejo una breve paylist anticapitalista que puedes escuchar sin tener que pagar más que la cuota del Internet.