En esta temporada de lluvia, abundan los hongos y en especial los anacates que se pueden comprar incluso en las calles de la ciudad.

Los hongos se encuentran disponibles, frescos, congelados, secos o en conserva. Aunque, en esta época del año, prefiera los que están frescos, que lucen consistentes, con los sombreros enteros y sin decoloraciones.

Pero, ¿qué son los hongos? Son un tipo de vegetal sin clorofila, raíz, tallo u hojas y que se alimentan de materia orgánica.

Los hongos deben comerse lo más pronto posible después de su compra, aunque podrán durar un par de días en refrigeración si están guardados en recipientes que no sean plásticos para que se conserven mejor.

Es preferible prepararlos justo antes de utilizarlos para que luzcan óptimos. Sí están frescos, evite lavarlos, por el contrario, límpielos con un paño. La base se debe cortar, mientras si tienen exceso de tierra, lávelos brevemente, bajo el chorro de agua y seque con una servilleta de papel y es recomendable cortar a la mitad a lo largo, para revisar que no tengan gusanos en su interior.

Sí son hongos secos, hidrátelos en agua tibia durante 10 minutos, deje escurrir, cambie el agua, vuelva a dejar en remojo por otros 15 minutos y estarán listos para incluirlos en las preparaciones culinarias.

Para cocinarlos, prefiera las ollas de acero inoxidable o barro para evitar que les cambie el color. Asimismo, adicione la sal hasta el final de la cocción para evitar que pierdan sus líquidos.

Las variedades son diversas, pero debe estar seguro que son hongos comestibles. Están los champiñones que son altamente conocidos, van bien crudos en ensalada o cocinados en guisados, o los hongos ostra que lucen un sobrero bastante grande, combinan bien con la pasta, huevos, pollo o arroz. Los hongos portobello, ofrece un sombrero grande, con sabores y aromas pronunciados, van bien con salsa o asados y los shitake combinados con verduras o en sopas.

Otros, son los anacates, conocidos también como rebozuelos, ofrecen un sabor afrutado con un aroma intenso. Prefiera los más pequeños ya que son más aromáticos. Es una especie silvestre, muy comunes en la época lluviosa en el país. Son de color amarillo anaranjado e ideales para acompañar carnes o pollo.

Para condimentar los hongos, emplee tomillo, romero, perejil, albahaca, ajo, pimentón, otros. Siempre cuidando que mantengan su sabor natural.
Además, se incluyen en la dieta por su valor nutricional: aportan pocas calorías, con un alto contenido de proteínas y minerales como el potasio y riboflavina

Las opciones para prepararlos son inmensas, en esta ocasión, les comparto la receta de papas con anacates.
Necesitamos los siguientes ingredientes:

10​tomates
1​cebolla mediana
1​chile pimiento rojo
5​miltomates
2​cucharadas de arroz
2​libras de papa
½​libra de anacates
​Sal al gusto
½ ​cucharadita de pimentón
2​ramitas de perejil

Para su preparación:

Cocinamos en ½ taza de agua, los tomates, cebolla, chile pimiento y miltomates.
Licuamos, agregamos el arroz remojado para que espese y colamos.
Cocinamos al dente las papas en rodajas gruesas.
Dejamos hervir la salsa con los anacates cortados a lo largo, hasta que se cocinen y agregamos las papas.
Condimentamos con sal y pimentón.
Espolvorear perejil finamente picado.