Una familia de El Estor está de luto, la familia de Carlos Maaz Coc, mientras que parientes de los cuatro policías baleados vivieron momentos de angustia al enterarse que los agentes estaban heridos y la población honrada vive momentos de zozobra.

El alcalde Rony Méndez considera que el municipio es ingobernable y solo con la presencia permanente de las fuerzas de seguridad, se podrá garantizar la tranquilidad y paz.

Lo sucedio el sábado, la tragedia de una persona fallecida, los heridos, las pérdidas materiales y todo el daño causado a la población, se pudo evitar, pero el Estado no atendió las voces de alerta y otros grupos sacaron provecho y posiblemente impidieron el diálogo, lo que luego derivó en los disturbios.

La muerte de Carlos Maaz Coc pudo evitarse.

Reunión clave, pero no llegaron

El descontento de los pescadores artesanales del municipio es solo uno de los problemas de El Estor. Este grupo señaló a la minera y otras empresas de contaminar el lago de Izabal y por ello exigieron conocer el estudio de impacto ambiental y corroborar el origen de la contaminación en donde pescan.

Este sábado esta prevista la reunión con representantes de los ministerios de Ambiente, Salud, Energía y Minas y Trabajo, así como autoridades municipales y de Gobernación, pero a última hora los representantes de ese gremio cancelaron su participación.

En la cita se responderían las demandas de los pescadores y también se presentarían otras propuestas para apoyar a los afectados, según Sidney Samuels, titular del ministerio de Ambiente.

Estas son las exigencias de los pescadores artesanales que iban a tratar de resolverse en la reunión del sábado, pero los inconformes no se presentaron a la cita.

La contaminación proviene del Polochic

Según el estudio del Ministerio de Ambiente, el 90% de la contaminación del lago proviene del río Polochic en donde se depositan aguas negras de las diferentes poblaciones que habitan alrededor de la cuenca.

“Es por eso que se miran las aguas oscuras en la desembocadura del lago, por lo que se ofreció a la población algunos programas para la limpieza de las ninfas que se autoalimentan en tiempo de sequía y que dañan el ecosistema”, añadió Samuels.

Además, se había propuesto contratar a 60 personas como guardabosques para reforestar el área, otro de los problemas de la cuenca.

“Las personas serían capacitadas con un programa del Ministerio de Agricultua y se les pagaría un sueldo y alimentos. Desafortunadamente por las pugnas que hay entre varias personas, alguien les convenció de no llegar al lugar de reunión como se había pactado”, subrayó el funcionario.

¿Quién les dijo a los pescadores que no fueran a la reunión y que, en cambio, bloquearan las carreteras? Dos grupos los asesoran: El Centro de Acción Legal, Ambiental y Social de Guatemala (Calas) y la Defensoría Q´eqchi.

Ahora queda en manos del Ministerio Público investigar quién ordenó no presentarse a la cita, quién dirigió los bloqueos, quién promovió los disturbios y establecer quién disparó contra Carlos Maaz Coc.

Pero eso no es todo. La investigación y persecusión penal también debe abarcar a todos los grupos que promueven las invasiones, trafican madera, agreden a las autoridades y portan armas de manera ilegal.

El alcalde de El Estor considera difícil la situación porque hasta las autoridades fueron amenazadas, pero esta es la oportunidad para que el Estado retome la gobernabilidad y prevalezca el diálogo, no los intereses de quienes actúan al margen de la ley.

El abogado Rafael Maldonado, de CALAS, publicó esta fotografía la semana pasada en su cuenta de Facebook.

Una región sin Estado

Los sucesos de El Estor son parte de la ingobernabilidad del Valle del Polochic, una región abandonada por el Estado y que pese a las invasiones, ataques contra los pocos agentes de la Policía y destrucción de propiedad privada, mantiene importantes inversiones que generan miles de fuentes de trabajo.

Pero además de la ingobernabilidad propiciada por grupos que parecen vivir del conflicto, traficantes de madera y otras actividades del crimen organizado, están ahuyentando a las pocas empresas que se atreven a llevar trabajo y mejores condiciones de vida a El Estor, Panzós, Tamahú, Tucurú, La Tinta, y Senahú, municipios que integran esta área.