Sabemos que es incómodo, pero si eres mamá o papá, el tema de la pornografía es algo que debes prever con tus hijos. Será una conversación extraña, pero los expertos consideran que esta es una conversación esencial que tanto mamá y papá, deben tener con sus hijos.

Si eres mamá responsable seguramente ya instalaste un filtro en los celulares de tus hijos, o quizá eres ese papá que ya bloqueó accesos a pornografía en las computadoras portátiles y otros aparatos, sin embargo, debes hablar y tener una conversación abierta con tus hijos acerca de la pornografía y las imágenes sexualmente explícitas y acerca del riesgo de lo que pueden encontrar en línea.

Por ejemplo, puede suceder que algún preadolescente se tope con imágenes de pornografía y se las muestre a tus hijos a propósito. Para salir al paso a esta posibilidad, la mamá y el papá, deben acompañar a sus hijos en el proceso educativo de este tipo de temas. Así, no se desvirtuará la educación sexual con la pornografía, por ello se debe tener esa plática.

Dato: la mamá y el papá deben saber que el primer contacto con información de sexualidad explícita es a los 13 años, una constante que ocurre desde los años noventa. Elacceso a la pornografía es más fácil debido a la Internet.

La razón por la que una mamá y un papá debe hablar de pornografía con sus hijos es porque algunos niños son muy ingenuos y se pueden sentir abrumados ante imágenes que no esperaban ver. Por ello, aunque padres y hijos puedan sentirse incómodos al hablar de pornografía se debe explicar como la pornografía es una representación irreal de una relación sexual sana.

Pornografía violenta: los adolescentes que ven pornografía violenta corren riesgo de cometer actos de violencia sexual. Pero esto no significa que un tema lleve al otro, por lo que la educación del papá y la mamá sobre la pornografía con su hijo es vital.

La mejor forma en la que una mamá o un papá deben hablar con sus hijos acerca de la pornografía responde al tono. Se debe hablar de un tono serio y amigable. La mamá puede invitar a sus hijas a hablar del tema, y el papá a los hijos. Superar la barrera de la incomodidad, sin enojarse y contextualizar los escenarios en los que se exponen sus hijos y como afrontarlos juntos, como familia.