Tener una vivienda es una inversión para toda la vida. Desde donde crecemos hasta los objetos que compramos. La delincuencia y la inseguridad en las circunferencias de la ciudad capital obliga a muchos a dejar sus casas ya sea por las extorsiones o por el clima violento. Se intenta vender la casa pero ante la inseguridad no hay quién la compre.

Los vendedores de inmuebles destacan entre más cerca estén las zonas a centros urbanos más plusvalía tienen, es por eso que una casa que se ubica en la zona 13 no tiene el mismo precio que las que se encuentran en zonas alejadas.

Todos los territorios tienen algún riesgo, comenta Luis De León experto en bienes inmuebles. “Es territorialidad. Todos los inmuebles empiezan con un precio standard y corren el mismo riesgo de depreciarse. Hay distintas razones desde los precios los dicta el mercado, razones climáticas, percepción de la sociedad, etc. ¿Qué pasaría si en la zona 14 pasara un hundimiento?. Todo afecta”, subraya.

La percepción es el más sensible agrega De León. ” Alguna vez se corrió el rumor que Ricardo Arjona se iba a pasar a vivir a la zona 13 y este hecho provocó que los departamentos de un edificio se vendieran rápidamente y subiera el valor de los departamentos”, explica.

Los terrenos alrededor de las Gaviotas

Los acontecimientos de violencia que sucedieron hace dos semanas en el Centro Correccional Las Gaviotas en la zona 13, creo un caos entre los vecinos, empresarios y negocios alrededor. Fuerzas de la Policía Nacional Civil, Cuerpos de Bomberos y fuerzas de la Policía Municipal de Tránsito cerraron todo el cuadrante de 5 calles y 5 avenidas para evitar alguna fuga.

Al caos creado dentro de la correccional con incendios, violencia y que los reclusos huyen por los techos, esto altera el valor de las propiedades en el mercado.

“La gente que está cerca de las Gaviotas va a tener ese problema. Toda la sociedad se enteró. Eso les va a influir tanto en la venta como el alquiler del inmueble“, añade De León.

“Los dueños de los inmuebles van a estar sujetos a bajarle el precio de mercado. Tanto el oferente y el demandante porque ya es una zona roja. No se necesita que la autoricen como zona roja ya que en el inconsciente colectivo está considerada como una área de riesgo. Con todos estos hechos estás casi al nivel de la zona 18, de la gente que está alrededor del preventivo. Esto empieza a mermar tu posibilidad de resaltar la cercanía de la propiedad a muchas zonas”, agrega.

El precio es una fotografía

“Cuando querés vender una propiedad decís sus fortalezas. Tiene salida a esta calzada, tiene estos centros comerciales, tiene servicios, está a 5 minutos de un lugar pero, como vendedor qué decís cuando tenes el Centro Correccional a la par”, resalta De León.

El precio es una fotografía de lo que pasa en este momento. Estoy seguro que antes de la revuelta tenía un precio y ahora tiene otro, explica el experto.

Pero ¿cómo se determina la baja en el precio para negociar en caso de ser declarada como zona roja?. De León explica que no hay una manera de saberlo a ciencia cierta.

“La única manera de saber qué porcentaje se devalúa una propiedad es sabiendo el precio del mercado a cuánto estaba hace tres meses y a cuánto está hoy. Los estragos el desorden causado son elementos que en términos de percepción tiene un mal efecto para los negocios”, comenta.

De León agrega que existe el problema también que al ser un área comercial con bodegas y empresas afectará en un futuro el precio de los alquileres y según él, será el rubro más golpeado por los incidentes. ” A aquella persona que se le vaya a vencer el contrato y el dueño quiere renegociarlo con un aumento, lo más probable es que se vaya”.

Lo que sucede en estos momentos es que se congelan todos los precios, plusvalía no hay. Lo que está es lo que vale ahorita y no va a crecer solo va a bajar subraya De León.

Cuáles son las salidas

Entonces ¿qué salidas puede tener alguien que vive ahí, alquila una bodega o tiene su negocio?

De León agrega que la única manera de salvar la plusvalía del lugar y elevar los precios de las propiedades es que simplemente se vayan del lugar y acondicionen un terreno para los reclusos que no ponga en peligro a los vecinos ni cause caos dentro de la ciudad.

Para mejorar el clima de negocios y mejorar el clima que rodea el área, la única salida es que no estén o se vayan, esa es la única posibilidad para que los vecinos tengan la opción de venta o alquiler, concluye De León.