Cuando me proponía a escribir mi columna quincenal, me encontré una publicación en el muro del grupo de Facebook, GUATEMALA INMORTAL. Muy ad hoc para los escándalos mediáticos de la presente semana.

Esta publicación nos habla, no sin un poco de humor, de un personaje de las calles y barrios de Guatemala. No se trata de la Llorona, el Cadejo o el Sombrerón. Cuenta el relato del Shumo Moral.
Y bien, por tal razón, en mi columna de hoy, compartiré la publicación de Fernando Valdez, que expresa el sentir de muchos que hemos “creído, confiado e invertido en Guatemala” como dice el slogan empresarial. A continuación la referida publicación:
《Es patético ver empresarios que arriesgaron capital por décadas, pagando salarios y creyendo en el país, sometidos a la doble y falsa moral del sistema de gobierno que en ciertos sectores llegó a extorsionar a las empresas so pena de no recibir sus pagos y quebrar. Hoy da asco ver a las cucarachas demandar justicia.

Ese “shumaje” que jamás ha invertido ni arriesgado NADA por el país. Ese “shumaje” sin valores que ha llamado a este país 1,000,000 de veces “país de mierda” pero que hoy como lo dijo una chica liberal de la UFM se dan por “profundamente ofendidos” en su “amor patrio”.

Ese es el cangrejero chapín en efervescencia. 2-3 generaciones de guatemaltecos sin valores ni principios ni más anhelo que ser rebaño (carne barata) de populistas para recibir las limosnas de un gobierno también de “shumos”.

Gracias Iván Velásquez por destapar la olla. Ojalá consideren todos, los atenuantes y variables de esta asquerosa ecuación que llevó a gente decente a untarse con este sistema asqueroso. Ojalá su aporte (como CICIG) se quede allí y punto. Le tocará a guatemaltecos muy valientes que no se si realmente existen, sincretizar el peor rompecabezas humano que he visto en mi vida.

Una Guatemala fragmentada y envenenada. Con una densa capa de “shumaje”. No “shumaje” como un termino despectivo “clasista” sino refiriéndome al ser humano que creció en AUSENCIA TOTAL DE VALORES Y PRINCIPIOS (sin importar su estrato social).

Ese “shumo-moral” es que “cangrejo-chapín” que hunde al país y a la gente que le quedaba, trabajadora, decente y emprendedora.》
La corrupción es el verdadero demonio de Guatemala. Quienes estamos en el mercado laboral y empresarial de Pymes somos quienes más nos damos cuenta y quienes mas sufrimos de sus nefastas consecuencias. La corrupción está estrechamente ligada al exceso de control e injerencia gubernamental en la mayoría de asuntos privados. Ligada a un Estado que cada vez crece mas en tamaño y poder sobre sus ciudadanos, volviéndose una especie de ser humano obeso y grasoso que se harta de sus súbditos.
Si queremos menos corrupción debemos cortar la grasa del gobierno (Ejecutivo). Un montón de Secretarías e incluso Ministerios deben desparecer. Y de manera similar dentro de los otros dos organismos.

“Una sociedad (en este caso, El Estado) que roba al individuo el producto de su esfuerzo, es una turba, una banda de asaltantes institucionalizada” Ayn Rand.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo