Cambiemos el modelo que permita conectar a más personas al mundo

Según el análisis de brechas al crecimiento económico con base en un análisis de 25 sectores de la economía que representan el 70 por ciento del producto interno bruto (Mejoremos Guate 2011), resolviendo ciertos cuellos de botella, tales como: reducir los costos burocráticos para hacer negocios, mejorar la relación entre la oferta y demanda energética, potencializar la investigación, el desarrollo y la innovación, mejorar el ecosistema del emprendimiento, focalizar mejor los esfuerzos para atraer inversión extranjera directa y aumentar la inversión en infraestructura, el país podría reducir a la mitad el número de personas que viven bajo la línea de pobreza.

Cuando hablamos de infraestructura, el Dr. Gianpiero Torrisi, se refiere a: servicios domiciliares, desarrollo urbano, fomento de la productividad, mitigación de riesgos, movilidad interna y conectividad global. Para el caso de Guatemala, según el análisis del índice de condiciones del pavimento, el país tiene una urgente necesidad de invertir más en mejorar la infraestructura vial. El 85 por ciento de la misma está en pésimas condiciones por lo que necesitamos más caminos rurales, carreteras, puentes, andenes, circunvalaciones, trenes, pasos a desnivel, túneles, que le permitan al país elevar su capacidad de movilidad interna y potencializar su desarrollo.

Por ello debemos cambiar el sistema y la lógica del modelo de inversión en infraestructura, para hacer un salto cuántico. Según estándares internacionales, Guatemala tiene 1.3 metros de carretera por habitante, mientas países como Estados Unidos tiene 20.5, Brasil 7.9, México 4.1. Si quisiéramos mejorar según estándares internacionales, tendríamos que pasar de tener 16,457 kilómetros de red vial a 64,000 kilómetros, en los próximos quince años. Esto no se logra con el marco legal que tenemos actualmente.

Un excelente ejemplo de lo que el país ha sido capaz, lo encontramos en el sector eléctrico. Guatemala cambió los incentivos y el marco jurídico, para que fuera claro, transparente y basado en la eficiencia. Esto logró que aumentara la cobertura eléctrica de 46 por ciento de la población a 93 por ciento en veinte años, con una inversión de US$10 mil millones de dólares en producción, generación, comercialización y distribución de electricidad. El sector eléctrico es un modelo de clase mundial de eficiencia y ha permitido posicionarnos como un centro energético para la región.

Cambiemos el modelo para atraer más inversión en infraestructura y con ello mejorar la salud, educación, acceso a mercados, reducir costos de logística y elevar la productividad, conectando a más personas al mundo. @jczapata_s

 

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