Ayer el calendario marcó una vez más 15 de septiembre, es decir un año más de la conmemoración de nuestra independencia. Pero creo que la mayor parte de la población podemos decir que a lo largo de nuestra historia hemos llegado a tener varios temas que no nos dejan ser del todo libres e independientes. Uno de los más latentes es la violencia, pero hay otro problema, que podría hasta ser una causa del anterior, la corrupción.

Con varios de mis compañeros comentábamos el sentimiento de tristeza que nos invadió el miércoles. Pensar en lo ocurrido y como la Reforma al Código Penal iba a afectarnos a todos de alguna manera. A pesar de eso, no optamos de ninguna manera sentirnos pequeños o con miedo y de alguna manera u otra decidimos ser parte de esta “presión” que logró que se diera marcha atrás a la nada reflexionada Reforma.

Por otro lado, lamento profundamente que las manifestaciones, que siempre han buscado ser pacíficas, porque no tiene nada de sentido protestar sobre la corrupción con violencia, se hayan visto manchadas por los daños ocasionados al mobiliario que se encontraba en el palacio nacional.

Me sigue pareciendo triste que se necesite que ocurran situaciones así de extrema para que las autoridades del país noten el daño que hacen al no detenerse a reflexionar sobre sus decisiones. Es gravísimo escuchar decir a un diputado que no leyó la moción porque no le dio tiempo entonces votó a favor o que no pensó los alcances que es decisión podía tener. Creo que eso solo demuestra que no tienen una sola idea de la magnitud que tiene el puesto que tienen y también que no están preparados para este.

Pero debo de decir que, si algo se logró con este desacierto, ENORME, del Congreso de la República, fue la unión de la población. Y me alegra mucho porque eso quiere decir que se tomó consciencia y además se sensibilizó que decisiones como esa nos afectarían a todos, sin importar desde que perspectiva veamos la vida.

De alguna manera u otra ayer dimos un paso más hacia la independencia de la corrupción que tanto nos ha dañado en Guatemala.