El miércoles el coronel Juan Chiroy y los ocho soldados capturados por los incidentes ocurridos en la Cumbre de Alaska, Totonicapán, el 4 de octubre de 2012, cumplen cinco años de “prisión preventiva”.

Las familias de los militares sufren en carne propia el alejamiento de sus seres queridos que siguen suplicando ir a juicio. Pero el sistema les niega este derecho.

Andrea Mencos, esposa del coronel, comenta cómo cambió su vida luego de la captura de su compañero de hogar.

También narra otros hechos sucedidos a las familias de los ocho soldados que ya desean terminar esta pesadilla.

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