Lo que sucede en la actualidad supera la realidad que se da en un país que, lucha con uñas y dientes por salir adelante, en un contexto en el que la población está rodeada por información proveniente de los medios de comunicación, algunos con la intención de desviar la atención por supuesto.
Estos tiempos considero que son momentos, en los que algunos actores buscan aprovecharse de los espacios de expresión para mentir y tergiversar sobre los movimientos importantes que se dan en el país.

Es por ello que cuando encontramos un estándar tan complicado en la sociedad, debemos considerar quienes y cuáles son las causas que llevan una sociedad al borde de una crisis, cuya solución debe ser de una vez dar respuesta a todas las falencias del Estado, pero no de manera superficial sino de raíz.
Para el efecto es necesario realizar cambios que lleven condiciones únicas que den por terminado el mal de la corrupción que tanto aqueja a la sociedad, y en congruencia quiero destacar lo que promueve la Asamblea Ciudadana Contra la Corrupción y la Impunidad, cuya posición considero acorde al sentir de la sociedad.

Es por ello que traigo a colación lo que señala la asamblea y que destaca como: “-las- exigencias mínimas, constituyen la base fundamental para fortalecer la lucha contra la corrupción y la impunidad, así como el punto de partida para un proceso constituyente, que permita promover cambios profundos en el Estado de Guatemala”, párrafo que considero comprende a cabalidad lo que se busca en un país urgente de cambios profundos.
Es por ello que me llamo sumamente la atención el inciso 3 sobre la reforma a la Ley Electoral de Partidos Políticos, en donde manifiestan los colectivos organizados en la asamblea su rechazo hacía “las acciones de la comisión de asuntos electorales del Congreso, que pretende manipular a su conveniencia estas reformas”.

En ese sentido considero que esas reformas son básicamente una condición medular para que se cambie una estructura que por muchos años nos ha llevado a este problema coyuntural que se tiene.
Cuando hablamos de cambios es porque en verdad tenemos un sistema corrompido por las estructuras más nefastas que buscan perpetuarse en el poder defendiéndose desde sus espacios y en una verdadera lucha de impunidad.

Es por ello que creo que el llamado a llegar a acuerdos consensuados y sustentados en la democracia, formula condiciones propias para el fortalecimiento de la sociedad. Dichos consensos entonces deben ser llevados a feliz término por los diferentes actores que buscan unidad y sobre todo una patria justa y digna para todos.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo