La quínoa es un alimento altamente nutritivo para quienes cuidan de alimentarse bien, sustituye al arroz y algunos cereales en la dieta. Además, es fácil de cocinarse y resulta deliciosa en infinidad de platillos.

Entonces, se prepara de forma sencilla, como si fuera arroz, pero es importante lavar previamente en un colador bajo el chorro de agua por varios minutos hasta que elimine la espuma producida por una resina que se forma al entrar en contacto con el agua y que contribuye a retirar la capa de saponinas que recubre las semillas.

La proporción es de dos medidas de agua por una de quínoa. Una manera es calentar un poco de aceite en un sartén, saltear cebolla, adicionar la quínoa para que dore ligeramente, agregar el agua, dejar hervir, sazonar al gusto, tapar y bajar el fuego. Aunque, también se puede hervir abundante agua hirviendo, agregar la quínoa, sazonar y dejar cocinar a fuego medio.

Al estar cocinada la quínoa, muestra una forma alargada y crujiente al paladar. Se puede comer simplemente como una guarnición, pero puede ser la base para con creatividad en un sinfín de posibilidades.

Es ideal para adicionar a sopas, como relleno de verduras como zucchini, berenjena o tomate, entre otras. Va bien en ensaladas por su textura crujiente, aporta sabor y colorido a las mismas.

Nutricionalmente, la quínoa es rica en fibra, hidratos de carbono, aminoácidos esenciales, es apta para celíacos por no contener gluten, tiene un bajo índice glucémico y además es altamente valorada como un alimento ideal para combatir la desnutrición. Resulta útil para los vegetarianos por su alto contenido de proteínas y es una buena fuente de hierro de origen vegetal.

En esta oportunidad les comparto una receta de quínoa con vegetales que podrá comerse como plato principal, servirse como guarnición para unas supremas de pollo o como relleno de unas berenjenas gratinadas.
Para esta receta necesitamos los siguientes ingredientes:

1 taza de quínoa
2 tazas de agua
½ cucharadita de sal
½ cucharadita de curry o cúrcuma en polvo
1 cucharada de aceite de oliva
1 puerro
1 taza de zucchini
1 taza de zanahoria
1 chile pimiento rojo pequeño
Albahaca, sal y pimienta al gusto

Preparación

• Lavar la quínoa bajo el chorro de agua y sobre un colador. Escurrir y reservar.
• Hervir el agua, agregar la quínoa, la sal, el curry, bajar el fuego, tapar y cocinar por 20 minutos.
• Saltear en aceite caliente, el puerro cortado en rodajas, agregar el zucchini cortado en cubos, la zanahoria en juliana y el chile pimiento en bastones.
• Añadir la quínoa.
• Condimentar con albahaca, sal y pimienta.
• Saltear por unos minutos más.