Las arvejas recién cosechadas, lucen frescas y delicadas al retirarles la vaina y son un verdadero deleite. Aunque en los mercados se consiguen ya fuera de la vaina. Las semillas o arvejas se desarrollan en vainas entre5 y 10 centímetros de largo.

Este tipo de semilla, al estar tiernas no requiere dejarse en remojo, se cocinan con agua y se salan a mitad de la cocción. Un chorrito de aceite brindará untuosidad, acompañadas de laurel, romero, tomillo, ajo, perejil o apio para perfumarlas delicadamente. Siempre deberá cuidar que queden en su punto justo ya que se cocinan en breve y estarán listas para disfrutar. El tiempo de cocción va entre dos minutos si son frescas y de cinco a ocho minutos si se han congelado. Conviene escurrirlas y refrescarlas con agua fría o con hielo para detener la cocción y que luzcan su color verde brillante. Entonces deberá agregarlas a las cocciones al final, durante el último hervor.

Las maneras de prepararlas son diversas, para una guarnición o como plato principal. Saben bien con una vinagreta o un aderezo, ya sean solas o combinadas con otros vegetales, pero siempre cocinado cada uno por separado para cuidar su grado de cocción. Otra opción sencilla es en un puré con un chorrito de vinagre y aceite de oliva. Prepare una sopa de arvejas o salsas para acompañar las carnes o con arroz o pasta. El pollo arvejado con papa y zanahoria o con unas hilachas con papa y zanahoria.

Cuando adquiera las arvejas, seleccione las de color brillante, con una forma redonda de tamaño similar para que se cocinen de forma pareja.
Nutricionalmente, las arvejas al ser una legumbre es una fuente importante de fibra insoluble y soluble. Genera una sensación de saciedad, contiene minerales como fósforo, hierro, magnesio, zinc y potasio.

En esta ocasión les comparto una receta tradicional de Totonicapán en el Occidente de Guatemala como comida del diario y apreciada de forma especial cuando se consume en familia con motivo de felicidad por la esperada tapisca o cosecha del maíz.
El recado de tomate y arvejas es fácil de preparar, pero en su sencillez, muestra sus sabores y aromas únicos por la fusión de las arvejas con sus notas dulces, combinadas con tomate y miltomate, perfumadas con comino, con un colorido rojo brillante por el achiote que se le adiciona y sutilmente espesado con la masa de maíz.
Para esta receta necesitamos los siguientes ingredientes:

1 libra de tomate
1 onza de miltomate
2 tazas de agua
1 cucharadita de achiote
Sal al gusto
1 cucharadita de comino
½ onza de masa de maíz
1 libra de arvejas

Preparación
Cocinar los tomates y miltomates con agua.
Moler en la piedra de moler o licuar y regresar a la olla.

Al hervir, pintar con el achiote disuelto en agua.
Condimentar con sal y comino.
Espesar con la masa de maíz mezclada con agua.
Cocinar las arvejas e incorporar al recado.

De manera que disfrute del sabor de las arvejas, del colorido que brinda a las comidas y de su agradable textura.