Cuando la BBC publicó la historia de Stacey, una mujer que explicaba por qué no quería tener sexo con el hombre que amaba, empezó a recibir decenas de cartas de lectores que aseguraban ser también asexuales.

Cartas asexuales

Las cartas enviadas se describían como personas “aislados en un mundo hipersexualizado”. Y así es como como vive la vida un asexual.

La historia de Sarah

“Me siento irrelevante en una cultura enfocada a la búsqueda de pareja”

“Al ser asexual me siento irrelevante en una cultura enfocada a la búsqueda de pareja: ¿cuántos aspectos del día a día (la moda, el ocio, el entretenimiento) hablan de atraer o satisfacer al otro?

No estoy en contra de tener pareja, pero me siento excluida de esa posibilidad, porque ¿quién invertiría tiempo y esfuerzo en una relación que no le proporcionará nada de sexo?

Ser invisible en ese sentido es, en cierta manera, un privilegio. No ser parte de la multitud te permite observar las relaciones humanas de una forma más objetiva.

Pero si lo analizas en exceso, empiezas a ver que eres un excedente. Quizá algún día lo acepte, pero aún no he llegado a ese punto”.

Sarah, Cambridge (Inglaterra)

Lee la nota completa: “Me alegraba que mi marido tuviera amantes”: cómo es ser asexual “en un mundo hipersexualizado”

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